Tomó la decisión tras una reunión con Rolfi Montenegro, manager del club. Venía de perder el clásico con Racing y de llegar al hartazgo por la falta de refuerzos.
Eduardo Domínguez renunció como entrenador de Independiente. Lo hizo tras una reunión que mantuvo con el manager del club, “Rolfi” Montenegro en el predio de Villa Domínico, cuando ni siquiera se habían cumplido seis meses desde su llegada.
El DT dejó el cargo luego de la derrota contra Racing del domingo pasado, lo que terminó de ser el detonante en medio de una delicada situación deportiva que se había generado por las caídas anteriores ante Platense y Patronato.
Domínguez se presentó al entrenamiento en Villa Domínico pero antes mantuvo una reunión con Montenegro en la que comunicó su decisión de no seguir en el cargo en el que asumió el 30 de enero pasado. Es decir que duró menos de seis meses en el Rojo.
El entrenador no estaba conforme con los refuerzos que llegaron, pero sobre todo con la demora de la dirigencia para incorporar los jugadores. Además, no encontró soluciones en el plantel y el equipo bajó mucho su rendimiento en las últimas fechas.
La tempranera eliminación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana había sido todo un indicio para Domínguez, que desde hace dos meses pedía refuerzos con insistencia.
En total, el DT dirigió 29 partidos: ganó 10, empató 9 y perdió 10. Deja al equipo en los últimos puestos de la Liga Profesional.
Fuente: TN Deportivo