El entrenador de Estudiantes analizó la derrota frente a Banfield, valoró el primer tiempo de su equipo, marcó la falta de regularidad y ya puso la mira en la revancha de la Copa ante Cerro.
Eduardo Domínguez habló en conferencia de prensa luego de la caída de Estudiantes ante Banfield y dejó una autocrítica clara sobre lo sucedido en el Florencio Sola. “El análisis es que nos vamos con las manos vacías, no encontramos el ritmo de juego en el segundo tiempo. Solamente con ímpetu el rival nos acorraló y no supimos cómo resolverlo”, expresó.
El técnico rescató lo hecho en la primera etapa, aunque subrayó la necesidad de ser más regulares: “Cuando los jugadores estuvieron con la concentración alta lo hemos hecho de gran manera. Tenemos que buscar que no haya tanta diferencia de un momento a otro. El equipo respondió, estuvo bien, estuvo a la altura, pero no nos alcanza con 45 minutos, lo tenemos que sostener más tiempo”.
Consultado por el bajón en el complemento, descartó que se tratara de un exceso de confianza: “No creo que hayamos entrado relajados. Lo hemos charlado en el entretiempo. Sí no lo hicimos con la firmeza que hicimos en el primer tiempo y lo pagamos carísimo. Es más mental y que por ahí no vienen jugando seguido”, explicó.
Más allá del golpe sufrido en el Sur, Domínguez dejó en claro los objetivos inmediatos: “Nuestro objetivo era achicar puntos en la tabla anual, entrar a la copa del año que viene y cerrar la llave este miércoles, esos son nuestros objetivos”, remarcó, enfocándose en la revancha por los octavos de final de la Copa frente a Cerro.