El equipo tucumano cayó 2-1 ante Atlético Güemes por la fecha 21 de la Primera Nacional. Comenzó arriba con gol de García, pero un penal polémico y un error defensivo en el cierre lo dejaron sin nada. Ariel Martos, cada vez más cuestionado.
San Martín de Tucumán dejó pasar una gran oportunidad en Santiago del Estero y volvió a sumar una derrota que duele. En el estadio Madre de Ciudades, por la 21ª jornada de la Primera Nacional, el Santo cayó 2-1 frente a Atlético Güemes, en un encuentro que tuvo de todo: un arranque esperanzador, polémicas arbitrales y un final para el olvido.
El conjunto dirigido por Ariel Martos comenzó mejor parado y encontró la ventaja gracias a Matías Ignacio García, que aprovechó una buena jugada colectiva para poner el 1-0. Con la ventaja a su favor, San Martín parecía tener el control del juego, pero no logró cerrarlo y terminó pagándolo caro.
Ya en el complemento, llegó el primer golpe para el equipo tucumano: un penal muy discutido por todos los jugadores visitantes fue sancionado por el árbitro y transformado en gol por Claudio Monserrat, que puso el 1-1 para el local.
El empate descolocó a San Martín, que nunca logró recuperar la solidez ni la iniciativa. Y cuando el partido parecía encaminarse hacia un empate, una jugada preparada del local volvió a exponer las falencias defensivas del Santo. Dos cabezazos en el área y la definición de Maximiliano Álvarez sentenciaron el 2-1 final.
Con este resultado, San Martín no solo dejó escapar puntos clave en la lucha por meterse en el reducido, sino que además profundizó el mal momento del equipo. Ariel Martos, cuestionado por gran parte de la hinchada, quedó en el ojo de la tormenta.
El Santo deberá reaccionar rápido si no quiere ver alejarse sus aspiraciones en el campeonato. La próxima fecha será clave, tanto en lo futbolístico como en lo anímico.