En un partidazo, el conjunto alemán arrancó abajo por 2-0 pero levantó en el segundo tiempo y lo terminó ganando cerca del final.
Lo que se preveía un partidazo en los papeles, terminó siendo un partidazo dentro de la cancha. Borussia Dortmund e Inter de Milán regalaron 90 minutos emocionantes por el Grupo F de la Champions League, con el conjunto alemán viniendo de atrás hasta llevarse el encuentro por 3-2.
El equipo de Antonio Conte disputó un primer tiempo perfecto, sobre todo desde lo estratégico. Firme en la marca, liderados por el uruguayo Diego Godín, e infalibles en ataque, con un argentino Lautaro Martínez que estuvo incontenible. El ex Racing, primero, abrió el marcador con un golazo en los minutos iniciales, y luego sacó desde sus pies la contra que terminaría con el tanto del uruguayo Matías Vecino.
Pero el Dortmund nunca se salió de su línea, la de jugar por el piso, mandar a sus laterales hasta el fondo y tratar de encontrar los pocos espacios que le dejaba la defensa nerazzurra. Aunque, en el complemento, más que los espacios, apareció la calidad individual de los jugadores del Dortmund.
Hakimi, el lateral marroquí, fue el mejor exponente de todo esto. En el inicio de la segunda etapa descontó luego de una enorme jugada colectiva, mientras que, a los 77´, luego de que Brandt empatara tras una desconcentración de la defensa italiana, marcó el 3-2 tras una pared con Jadon Sancho, ese estupendo extremo inglés que quieren los grandes de Europa.
Un triunfo que cambia todo el panorama dentro del Grupo F: el Dortmund quedó segundo con 7 unidades, una menos que Barcelona, su próximo rival en el Camp Nou. Mientras tanto, Inter quedó con 4 y ahora deberá traerse un triunfo de República Checa ante Slavia Praga si quiere seguir con vida en la Champions.