El entrenador de Estudiantes analizó el 0-0 en el clásico, destacó el nivel de Medina, habló de la situación de Cetré y fue crítico por el ataque al micro: “Siempre vamos a esperar una fatalidad en vez de anticiparnos”.
En su visita al Juan Carmelo Zerillo, Estudiantes de La Plata igualó sin goles ante Gimnasia y Esgrima La Plata y sumó un nuevo punto fuera de casa, aunque todavía no logra ganar como visitante en el torneo. Tras el clásico, el entrenador del Pincha, Eduardo Domínguez, analizó el encuentro y dejó varias definiciones sobre el presente del equipo.
En primer lugar, el DT puso en contexto la dificultad del partido: “Un clásico tan encima del inicio (del torneo) y con todo el movimiento interno del mercado de pases, sobre todo con todo lo sucedido con Edwuin (Cetré)… salir de ahí para preparar un partido tan importante, era importante”, reconoció.
“Sabemos lo que significa para el hincha. Pero tan cerquita de una eliminación era difícil volver a pisar fuerte acá. Nos propusimos representarnos, más allá de representar a los hinchas”, explicó. Y aunque valoró la actuación, se mostró autocrítico: “No estuvimos finos, esa es la deuda pendiente. Me da alegría y satisfacción, por otro lado un sabor amargo porque lo tendríamos que haber ganado”.
Nombres propios: Cetré y Medina
Domínguez también se refirió a situaciones puntuales del plantel. Sobre el colombiano Cetré, que volvió a sumar minutos tras negociaciones frustradas, señaló: “Es normal que se le vaya la cabeza.
Hubo días que estuvo bien, otros que no. Si se queda, tenemos recambio y no se puede dormir, queremos que vuelva a ser determinante para nosotros”.
En cuanto a Medina, fue categórico respecto a su presente: “Lo vengo diciendo hace mucho, para mí el mejor volante del fútbol argentino hoy, el más desequilibrante. Nos genera juego por todos lados, lo queremos acá, yo particularmente”.
Además, agregó sobre su continuidad: “Lo hemos hablado con Marcos (Angeleri), el club hace el esfuerzo por él, él tiene ganas de quedarse acá. El cuerpo técnico quiere que se quede, el club quiere que se quede y él se quiere quedar. Después lo que pase con terceros no puedo hacer nada”.
“Está disfrutando su crecimiento en el club y creo que nosotros le podemos dar situaciones para que siga creciendo y le siga aportando al club”, completó el entrenador del León.
Críticas por el ataque al micro
Finalmente, el técnico se mostró molesto por lo sucedido en la previa del encuentro, cuando el micro de Estudiantes fue apedreado camino al estadio.
“Nos tiraron varias piedras. Se preocupan por detallecitos, que el pasillo… y la seguridad de un plantel se ve afectada. Un partido así no se puede ver afectado por esto, estamos en 2026”, apuntó con firmeza.
Y cerró con una frase contundente: “Es una lástima que haya sucedido. A mí me pasó el piedrazo por encima, me cayeron los vidrios, le erraron por centímetros. Siempre vamos a estar esperando una fatalidad en vez de anticiparnos”.
El clásico terminó sin goles, pero dejó sensaciones encontradas en el mundo albirrojo: satisfacción por el rendimiento y bronca por no haberlo podido ganar, además de preocupación por los hechos de violencia en la previa.