Argentina derrotó a Países Bajos por penales por 4 a 3 (los 90 salieron 2-2). Nahuel Molina y Lionel Messi (de penal) marcaron para la Selección, mientras que Wout Weghorst marcó ambos goles para los neerlandeses. Dibu Martínez tapó dos penales en la tanda.
Argentina se sacó de encima un rival durísimo y se volvió a meter entre los mejores cuatro del mundo, tras una emotiva tanda de penales en la que Dibu Martínez se volvió a agigantar.
Los de Scaloni jugaron un gran partido y estaban en ventaja, pero Países Bajos llegó al empate en una lluvia de centros. En el alargue, Argentina volvió a merecer ganar y tuvo muchas chances pero chocó ante Noppert y el palo.
Tras una semana con Di María y De Paul en duda, el ex-Racing fue titular, mientras que el de PSG aguardó en el banco y Lisandro Martínez entró para armar una línea de 5 en el fondo, liberando de tanta responsabilidad defensiva a Acuña y Molina.
El partido no se salía de los carriles que se imaginaban en la previa, con Argentina teniendo la pelota y Países Bajos esperando para meter una contra. Sin embargo, ninguno encontraba los espacios para entrar al área y no había mucho ritmo.
Solamente un error o una genialidad parecía que podrían abrir un encuentro tan cerrado y así fue. Messi encontró un pase donde no lo había, habilitó a Molina, que tiró una gran diagonal al área, entró como 9 y definió con un toque bajo para poner el 1-0. Tras el gol, Argentina siguió buscando pero no pudo entrarle a una defensa que se cerraba bien.
En la segunda parte, el tramite seguía en la misma dirección y la Selección encontraría el segundo.
En otra gran proyección de Acuña (de gran partido), Dumfries lo enganchó abajo y Lahoz marco penal. Messi se hizo cargo y con un toque sutil puso el 2-0, para darle tranquilidad al equipo y justicia al resultado.
Sin embargo, Países Bajos iba a reaccionar. Van Gaal iba a mover el banco y mandar a sus torres a la cancha para regar de centros el área: Weghorst (1,97mts) y Luuk de Jong (1,88mts), sumados a Van Dijk (1,93mts) que se fue de 9.
Así, Otamendi otra vez volvió a erigirse como figura rechazando todo lo que pasaba cerca. Sin embargo, Weghorst anticipó a L. Martínez y con un gran cabezazo puso el 1-2 a falta de 7 minutos.
A Argentina le costaba recuperar la pelota en un momento en el que el partido se había desdibujado y se defendía como se podía.
Pero Matheu Lahoz decidió dar 10 minutos más y en el último de esos 10 minutos, Pezzella cometió una falta evitable en la puerta de área, Países Bajos inventó un jugadón y Weghorst otra vez puso el empate con una buena media vuelta.
Todo se iba al alargue inmerecidamente, porque Argentina había hecho todo para ganar pero se le escapó en la última.
Sintió el golpe en todo el primer tiempo extra, pero no sufrió porque los de Van Gaal volvieron a meterse atrás a aguantar.
Pero en el segundo, con la entrada de Di María, volvió a ir a buscar con todo. Así, Lautaro tuvo dos, Enzo Fernández también y una dio en el palo, algún remate de Messi y un cabezazo de Pezzella que se fue cerca. Otra vez, la Selección merecía ganar pero se le escapaba y tenía que ir a penales.
Pero lo que era nervios en la previa, fue seguridad en el durante. Porque Argentina tiene un especialista en el arco, con un Dibu Martínez que se agigantó y tapó los dos primeros de la tanda a Van Dijk y a Berghuis. Enzo Fernández erró y le dio suspenso al final, pero Lautaro Martínez ejecutó con maestría y metió a la Selección en Semifinales de una Copa del Mundo otra vez, tras aquel Brasil 2014. Merecido pase para el que más intentó y el que siempre quiso ganar.
Ahora, el rival será Croacia, que dio la gran sorpresa y sacó a Brasil por penales y se metió en Semifinales en primer turno de la mano de un Modric estupendo.
La Selección está cerca, solamente faltan dos pasos para lograr el gran sueño. La ilusión sigue en marcha.

