Defensa y Justicia derrotó por 3 a 0 a Lanús y se consagró Campeon de la Copa Sudamericana. Adonis Frías, Brian Romero y Washington Camacho marcaron para los de Varela.
Y un día, Defensa y Justicia gritó Campeón. En Córdoba, por la final de la Sudamericana, borró de la cancha a Lanús, le ganó con mucha autoridad y festejó por primera vez en su historia.
De la mano de Hernán Crespo y un plantel armado con lo que muchos clubes descartan, pudo coronarse con justicia, y por muchos momentos jugando un futbol muy vistoso.
Ambos con sus equipos titulares (solo Lanús no pudo contar con Lautaro Acosta, suspendido), Defensa salió desde el primer momento a hacer todo lo que vino haciendo en esta Copa, mientras que Lanús tuvo su partido más flojo de todo el torneo.
Gran primer tiempo del Halcón, que salió a apretar desde el principio al Granate, que no encontró la pelota en todo el partido.
Lo tuvo Romero tras un gran pase de Enzo Fernández, pero el remate se fue al lado del palo. Defensa crecía, el gol estaba al caer y terminó llegando de pelota parada.

Tras un córner, un enorme taco de Pizzini partió la jugada, Romero tiró el pase al medio, entre Bou y Belmonte rechazaron al medio y le quedo justo a Frías, en el punto penal, que fusiló a Morales para poner arriba a Defensa, que era mejor y lo merecía.
Tras el gol siguió insistiendo y tuvo el 2-0, pero Romero y Pizzini no tuvieron precisión en el último toque.
En la segunda parte, Lanús ensayó una tímida reacción en los primeros minutos, pero se fue diluyendo y Defensa volvió a hacerse cargo del partido.
Justo en el tramo que más le costaba llegar al arco, un error de los de Zubeldía iba a terminar siendo el quiebre.
Pérez quiso tocar para Morales, pero Romero interceptó el pase y tocó por encima del arquero granate para poner el 2-0 que casi liquidaba la historia.
Tras el segundo, Lanús se derrumbó. Sin la pelota, sin poder generar peligro y sufriendo en cada avance del Halcón, se resignó y casi que se entregó a la derrota.
Allí, todo fue de Defensa, como en todo el partido, al que aún le quedaba algo más.
Delgado aprovechó la pasividad defensiva granate, desbordó y tiró el centro atrás para que Camacho, uno de los históricos, ponga el 3-0 final para desatar la locura en Florencio Varela y en el Kempes.
Merecida consagración para Defensa, que aprovechó el accesible cuadro que le quedó, avanzó con autoridad y en la final borró de la cancha a un equipo que venía de eliminar a 3 Campeones de América y del Mundo.
Hoy, la fiesta es toda del Halcón.
