El entrenador de San Lorenzo analizó el empate ante Unión, reconoció el golpe que significó la derrota ante Huracán y confirmó que el club sigue en la búsqueda de un delantero.
Tras la igualdad sin goles frente a Unión en el estadio 15 de Abril, Damián Ayude brindó una conferencia de prensa marcada por la autocrítica y el análisis del presente futbolístico de su equipo.
El entrenador reconoció que el equipo todavía está en deuda desde lo futbolístico: “Nos está faltando juego y gestionar mejor algunos momentos. El partido de Huracán nos golpeó mucho, teníamos otra ilusión”, expresó, haciendo referencia al impacto anímico que dejó la derrota en el clásico.
En la misma línea, profundizó sobre las dificultades para generar peligro: “Hay que generar más juego y más chances, siento también que si no malográbamos esa situación clara pudo haber sido distinto. Dentro de todo lo que podemos analizar me parece que es importante sumar y más en una cancha que es compleja. Tenemos tiempo de trabajo para estos dos partidos que se nos vienen de local y que esperamos ganarlos obviamente”.
Ayude también destacó el valor del punto obtenido en un contexto adverso: “Fue difícil la semana. No perder, más allá de que no tenemos que jugar a eso, nos sirve para sumar”. Y agregó: “Era importante sumar, venimos de una semana que para nosotros fue muy dolorosa, para los muchachos también y veníamos a un lugar difícil”.
Por último, se refirió al mercado de pases y a la necesidad de reforzar el ataque: “Es una realidad que estábamos buscando un delantero más, está difícil porque no es fácil conseguir atacantes en nuestro fútbol y en general. La dirigencia hizo un gran trabajo en poco tiempo al levantar las inhibiciones e intentar traer algunos futbolistas para armar un plantel más competitivo.
Tenemos tiempo todavía hasta fines de marzo así que estamos en la búsqueda más que nada de un delantero”.
San Lorenzo sigue en proceso de reconstrucción y, mientras intenta recuperar su mejor versión dentro del campo, también trabaja fuera de él para potenciar un plantel que todavía busca mayor poder ofensivo.