El entrenador de Racing cuestionó duramente el trabajo del árbitro Nicolás Ramírez tras el empate ante Boca y evitó pronunciarse sobre Marcos Rojo.
Gustavo Costas no ocultó su fastidio luego del 1-1 entre Racing y Boca en la Bombonera. El DT apuntó directamente contra el arbitraje de Nicolás Ramírez y aseguró que influyó en el resultado final.
“En el segundo tiempo pasó lo de siempre. Cobraban todo foul, foul, foul, y ustedes vieron que no fue foul en el tiro libre. No es que lloramos, ya no paran. Cobraron 19 faltas contra seis; contra Independiente, el mismo árbitro cobró 18 contra dos. Te van metiendo y te van metiendo. En las chiquitas, amonestó a todos. Ya está, tenemos que hacer dos o tres goles para ganar el partido”, señaló el técnico.
Costas insistió en que la jugada que derivó en el empate “Xeneize” no fue infracción:
“Yo veo la jugada desde el arco y para mí no es foul. Sabemos cómo es, lamentablemente, en estas canchas te van llevando con las chiquititas y es difícil. Por eso da mucha bronca”.
Además, valoró la actuación de su arquero:
“Ponerte la camiseta de Racing pesa mucho. Cambeses lo demostró y lo hizo muy bien. Por eso lo trajimos, sabemos la clase de arquero que tenemos. Hoy lo demostró de nuevo”.
Sobre el desarrollo del encuentro, el DT remarcó:
“El primer tiempo nos faltó definición. Llegamos y generamos, pero tomamos malas decisiones adentro del área. Lo teníamos manejado y si estábamos finos era para definirlo ahí”.
Pensando en lo que viene, Costas anticipó que seguirá rotando el plantel:
“Vamos a rotar. Tenemos 48 horas porque el día del partido no lo contás. Tenemos ese tiempo para recuperarnos y no es mucho, es muy difícil. Por eso los cambios”.
En cuanto a la situación de Marcos Rojo, fue tajante:
“De Marcos Rojo no voy a hablar hoy. Voy a hablar de mis jugadores, que se mataron hoy. Tenemos todos los frentes y Dios quiera que podamos ganar algo”.
Por último, destacó la respuesta del equipo:
“Hay que mirar para adelante, el grupo está bien. Hoy rotamos y el equipo estuvo a la altura. Tratamos de no cambiar los once, porque la otra vez cuando cambiamos todos nos fue mal. Fuimos aprendiendo y fue distinto”.