Desde la previa del Mundial de Qatar en las redes sociales muchos fanáticos de la Selección publicaron una serie de coincidencias y agregaron otras más mientras transcurrían los partidos. Argentina ahora se ilusiona con otra analogía que surgió desde el pase a cuartos de final a partir de la victoria frente a Australia 2 a 1.
Desde la derrota con Arabia Saudita, que nos hizo conocer la existencia de Salem Al-Dawsari, el sentimiento del hincha promedio se convirtió en una montaña rusa. La confianza y las predicciones cambiaron rotundamente, las dudas crecieron y la espera por el segundo partido fue interminable. El ansiado encuentro terminó con la victoria de Argentina 2 a 0, resultado que se repitió con Polonia. La imaginación, la esperanza y los sueños se incrementaron con los goles convertidos por Messi y Julian Alvarez a la Australia de Mathew Ryan.
Doha se convierte por ahora en la capital de la ilusión y el optimismo y eso lo evidencia el empuje en las calles y sobre todo en los estadios de nuestros compatriotas. Los hinchas de la albiceleste, incluyendo a los menos creyentes, hoy viven con pasión y fe dejando de lado la razón para aferrarse a las pequeñas similitudes que surgen entre este mundial que se disputa en Qatar y las ediciones anteriores, por una lado, de 1978 que se jugó en nuestro país con una gran actuación de Kempes como goleador y mejor jugador y, por otro lado, la de México en 1986 de la mano de Maradona. Con el correr del tiempo las semejanzas siguen al pie de la letra y tienen puntos de contactos inimaginados.
Entre las coincidencias más relevantes se encuentra una incipiente conexión que se generó luego del último partido de la celeste y blanca que le permitió la participación en los cuartos de final frente a la naranja mecánica de Virgil Van Dijk.
En el Mundial de 1986, el seleccionado de Bilardo comenzó los cuartos teniendo como rival a nada más y nada menos que Inglaterra. Allí Diego Maradona fue el responsable de darle el triunfo a la Argentina con la famosa “mano de dios” y el “gol del siglo”. En semifinales Bélgica fue la víctima de un Diego que convirtió un doblete y en la final Burruchaga, con asistencia del diez, puso el 3 a 2 para alzar la copa. Estos tres encuentros tienen un factor en común: Se disputaron en el Estadio Azteca, más conocido como el Coloso de Santa Úrsula. El mismo escenario ocurrirá en esta edición, el equipo argentino jugará y repetirá estadio en cada fase desde los cuartos de final. El coloso en Qatar sería el Estadio Lusail.
Además, aparecen otras analogías, en una de ellas aparece Canadá quien se clasificó por primera y única vez en 1986, Alphonso Davies replicó este mismo logro y consiguió su segunda participación este año. Después de la fase de grupos este dato tuvo más impacto porque los canadienses quedaron eliminados y no pasaron octavos, tal como hace 36 años.
La última vez que Polonia clasificó entre los 16 mejores fue en el mundial de México y Marruecos por su parte consiguió su único pase a octavos en este último. Ambas situaciones se desarrollaron de tal forma en esta copa del mundo.
Nigeria, frecuente rival que en las últimas 3 ediciones del mundial se ubicó en el mismo grupo que Argentina, no pudo clasificarse este año perdiendo un mano a mano contra Ghana. Chile tampoco pudo acceder quedando séptimo detrás de Colombia y Perú. Los mismos no estuvieron presentes en el 86.
La Final de Qatar se acordó para el día 18 de diciembre en el Estadio Lusail a las 12 AM, mismo horario en el que comenzó la final entre el conjunto de Bilardo y la selección de Alemania que tuvo lugar en el Azteca.

En cuanto al mundial de 1978 existe una coincidencia: La victoria de Messi y compañía sobre México contribuyó a su salida en fase de grupos, quedando terceros con 4 puntos por diferencia de goles. La última vez que no pasó a octavos fue en Argentina cuando el equipo del capitán Passarella y el goleador Kempes se coronaron como campeones del mundo.
Por último, podemos hablar de la conexión que existe con otros dos campeones que tuvieron su época dorada hace no más de dos décadas:
Australia tuvo seis participaciones en los mundiales y solo en dos clasificó a octavos. El primero se dio en 2006, pero fue eliminada por Italia, selección se convirtió en campeona al ganarle por penales a Francia. Este año en octavos la albiceleste se encargó de robarle el sueño de clasificar a cuartos.
La España que se consagró con el gol de Iniesta en 2010 perdió su primer partido con Suiza por un gol. Este año La Scaloneta también perdió su primer partido frente a los sauditas.
¿Será un presagio de ser campeones del mundo y obtener esa tercera estrella en nuestro escudo?
Por: Héctor Juárez