Boca derrotó a River por 2 a 0 en la Bombonera por la fecha 15 del Torneo Clausura. Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel marcaron los goles del local.
Un buen Boca le hizo precio a un inexpresivo River, le ganó bien por dos goles que pudieron ser más de haber estado más preciso, se clasificó a la siguiente etapa del torneo y selló su pasaje a la próxima Copa Libertadores.
Tras un primer tiempo horroroso, Zeballos desequilibró en la última jugada tras un error de Paulo Diaz y, en la primera de la segunda parte, otra gran jugada del Chango desembocó en el segundo gol, que fue un trompazo de nocaut para River, que no se pudo recuperar nunca y dejó una de las peores imágenes que se le recuerde en un Superclásico.
Los de Gallardo jugaron el peor partido de esta nueva etapa del dt, sin patear al arco, sin recuperar, sin marcar, sin actitud e hipotecando seriamente sus chances de meterse en la Copa Libertadores del año próximo.
En la previa, llegaba Boca con las cosas más claras, con solo un cambio: la vuelta de Paredes por Belmonte. Enfrente, un River con muchas dudas que termino saliendo con línea de 5 con el ingreso de Paulo Diaz, otra vez Castaño y Portillo adentro, más Meza, Driussi (con molestias) y Salas arriba.
Y lo cierto es que en la primera etapa no pasó demasiado. Apenas mejor Boca, que quería manejar la pelota ante un River que quería salir de contra, pero ninguno podía generar peligro. Solo unos tibios remates de Castaño y Zeballos llevaron la pelota hasta los arqueros, con ambos controlando sin complicaciones.
Sin embargo, y en la ultima jugada de la primera parte, Paulo Diaz calculó mal, erró el cabezazo, la pelota le quedó a Zeballos, que encaró, disparó, Armani tapó el primer remate pero el rebote le volvió a quedar a Zeballos, que empujó y marcó el 1 a 0 para quebrar el resultado.
Pidió el equipo visitante una infracción sobre el chileno de Giménez, pero se observó una disputa lícita y Ramírez otorgó el gol.
En el entretiempo, intentó Gallardo una reacción mandando a la cancha a Quintero por Rivero para romper la línea de 5, pero otra jugada de Zeballos rompería el partido.
Porque el Chango desbordó por derecha ante un flojo (¿y lesionado?) Montiel y un inexpresivo Portillo, entró al área y tocó atrás para Merentiel, que puso el 2 a 0 con el arco vacío.
El segundo fue un mazazo del cual River no se pudo recuperar y, de no haber sido por el flojo rendimiento de Giménez, podría haberse ido goleado de la Bombonera.
Boca se floreaba y toqueteaba la pelota, mostrando una superioridad ante River que hace rato no se tenía ante un rival que solo quería que el partido termine.
Borja y Galoppo saltaron a la cancha pero ninguno podía hacer nada, en el contexto de un equipo ya vencido.
Tuvo para golear el Xeneize, pero Giménez falló las chances y no pudo estirar diferencias.
Fue victoria incuestionable de Boca, que le ganó muy bien al rival de toda la vida y cerró una tarde soñada, clasificando a la siguiente etapa y a la Copa Libertadores. Jugó un gran partido y llega entonado a la ultima parte de la competición, pintando como candidato al título.
Tétrico presente de River, que no encuentra el rumbo. Aún con renovación para Gallardo anunciada en la semana, todavía las decisiones del técnico rozan lo inentendible, relegando a jugadores que demostraron algo, manteniendo a otros que solo juegan por lo que costaron y sin poder armar un equipo serio.
Con la clasificación para la Copa Libertadores en jaque, ahora deberá esperar que Argentinos y Riestra no ganen y jugársela en la ultima fecha en el José Amalfitani ante el Vélez de Guillermo Barros Schellotto, justamente.
Con Dua Lipa en la tribuna, lo de Boca fue poco menos que un recital ante un rival que hace rato ni siquiera sabe que instrumentos tiene que tocar