En Mataderos, el Verdinegro atravesó una tarde distinta. El empate 0-0 frente a Tristán Suárez dejó sensaciones contrapuestas, ya que el conjunto local sufrió la expulsión de Dylan Gissi a los 32 minutos del primer tiempo tras una infracción imprudente que condicionó el desarrollo.
Hasta ese momento el trámite había sido equilibrado, con alternancia en el dominio y pocas situaciones claras. Sin embargo, tras la roja la visita asumió el control territorial y comenzó a generar las chances más peligrosas. La más clara encontró una intervención decisiva de Jachfe ante un remate de Conechny que pudo romper el cero.
Con diez jugadores durante más de un tiempo completo, Chicago reconfiguró su esquema, cerró espacios y priorizó el orden defensivo. Renunció a la presión alta y apostó a resistir en bloque bajo, sosteniendo el empate con entrega y concentración hasta el pitazo final.
El punto terminó teniendo valor por el contexto: el equipo mantuvo el invicto y logró sobreponerse a una jornada adversa dentro de la siempre exigente Primera Nacional, una categoría que no concede ventajas y castiga cualquier desatención.