El conjunto merengue se impuso 2-1 ante Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu gracias a un penal de Mbappé en tiempo adicionado y quedó como escolta en LaLiga, en medio de un clima tenso y un presente futbolístico irregular.
Real Madrid consiguió un triunfo agónico por 2-1 frente a Rayo Vallecano, como local, en un partido correspondiente a la fecha 21 de LaLiga de España. Con el argentino Franco Mastantuono desde el arranque, el equipo blanco logró sumar tres puntos clave que le permiten mantenerse a solo una unidad del líder Barcelona, aunque continúa transitando un momento complejo desde lo futbolístico.
El presente del club más laureado del mundo dista de ser ideal. Tras la destitución de Xabi Alonso el pasado 11 de enero, el nuevo entrenador Álvaro Arbelona todavía no logró darle estabilidad al equipo. La crisis se profundizó días atrás con la derrota 4-2 ante Benfica en Portugal, resultado que dejó al Madrid fuera de los ocho mejores de la Champions League y lo obligó a disputar los dieciseisavos de final frente al mismo rival.
En ese contexto adverso, el Santiago Bernabéu fue escenario de un clima caliente, con reproches desde las tribunas para varios futbolistas, incluido Mastantuono, quien volvió a ser titular en el mediocampo. A pesar de la presión, el Real Madrid logró ponerse en ventaja a los 15 minutos del primer tiempo gracias a una gran acción individual de Vinicius Junior, que tras un pase de Brahim Díaz encaró, recortó dentro del área y sacó un potente remate cruzado imposible para el arquero argentino Augusto Batalla.
Sin embargo, en el inicio del complemento llegó la reacción del Rayo Vallecano. A los cinco minutos, Jorge De Frutos igualó el marcador luego de una jugada aérea bien elaborada: Isi Palazón lanzó un centro al segundo palo, Álvaro García bajó la pelota de cabeza y el delantero definió de primera para el 1-1.
Con Mastantuono reemplazado a los 15 minutos del segundo tiempo por Gonzalo García, el encuentro parecía encaminarse a un empate que hubiese profundizado las dudas del local. No obstante, en el último suspiro del partido, a los 50 minutos, un violento despeje del senegalés Nobel Mendy impactó sobre Gonzalo García dentro del área y el árbitro Isidro Díaz de Mera Escuderos sancionó penal.
Kylian Mbappé asumió la responsabilidad y, con un remate cruzado que venció la estirada de Batalla, selló el 2-1 definitivo para el Real Madrid, que respira en LaLiga y se mantiene como único escolta del Barcelona, aunque todavía lejos de despejar las incertidumbres que rodean su presente.