Paris Saint-Germain empató 1 a 1 en Bélgica ante Brujas, en su debut en la Champions League. Ander Herrera y Hans Vanaken marcaron los goles.
Cuando todos se preparaban para la fiesta, Brujas amargó el comienzo del camino del PSG en Champions. Logró empatar tras comenzar abajo en el marcador y fue mejor que el conjunto parisino, que dejó bastantes interrogantes.
Ni la magia de Neymar, M’Bappé y el debut de titular de Messi bastaron para ganarle al modesto conjunto belga, que enfrentó a un coloso y jugó de igual a igual, prácticamente no sufrió atrás y, de haber sido algo más preciso, podría haberse quedado con algo más.
Será tema de debate el once del Paris. Tanta abundancia no debería ser un problema, pero la tentación de juntar a tantos galácticos arriba puede llegar a descompensarlo atrás.
Hoy pasó algo de eso. El conjunto parisino va a intentar ser protagonista en todos lados, con su tridente de lujo arriba, más otros tres volantes apoyando y los dos laterales bien arriba.
Pero tanto ataque dejará espacios atrás. A estos apuntó el Brujas, especialmente los de la espalda de Diallo y logró complicar al fondo francés, que retrocedió mal y quedaba mal parado casi siempre.
Sin embargo, los chispazos de M’Bappé fueron suficientes para abrir el marcador. Primero no pudo definir, ante un gran pase de Messi; y después, un gran desborde del francés terminó en centro atrás y gol de Herrera. Un poco antes, Leo había estrellado un remate al travesaño.
El gol no mermó el buen partido del local, que llegó al empate con un lindo gol de Vanaken. Hasta podría haberse ido en ventaja al entretiempo, pero Navas tapó dos chances muy claras.
Muy largo quedaba el PSG, con un océano entre Paredes-Herrera y Marquinhos-Kimpembe y con poca conexión entre los medios y los delanteros, con Messi teniendo que bajar demasiado para tomar la pelota. Tuvo que meter mano Pochettino: afuera Paredes y Wijnaldum (de flojo partido), adentro Draxler y Danilo.
Los cambios no mejoraron demasiado el funcionamiento y el local siguió manejando el partido. Solo sobre el final empujó Paris, pero sin terminar de generar peligro.
M’Bappé salió lesionado e Icardi no pudo aprovechar las pocas chances que se le acercaron.
Fue final y pálido empate en Bélgica para el conglomerado de estrellas francés, que deberá mejorar si quiere que sus cracks formen un equipo serio.
Lo cierto es que, en un país de cerveza, queso y chocolate, Paris tuvo un debut sin sabor.

