Después de sufrirlo durante los 90 minutos, recién en el final del partido encontró el gol que le permitió llegar a la igualdad. Bayern Munich se lo empató 1-1 a RB Salzburgo por la ida de los octavos de final de la Champions League en el Red Bull Arena Salzburg.
Por más que lo intentó por todas las vías, sobre todo en la segunda parte, los Bávaros sufrieron hasta el final para poder lastimar a Philipp Kohn y vencer a la defensa local. Precisamente, el equipo de Matthias Jaissle golpeó una vez y lo aguantó hasta donde pudo.
No fue un partido sencillo para los de Julian Nagelsmann, porque en la primera etapa se vieron superados en todas las líneas durante gran parte del mismo. El gol llegó tras una contra letal después de un ataque fallido en la que no perdonó Chukwubuike Adamu.
El recién ingresado, en lugar del lesionado Noah Okafor, selló un remate al palo izquierdo de Sven Ulreich, que no llegó a desviarlo, tras una buena combinación entre Karim Adeyemi y Brenden Aaronson. Luego el arquero también evitó el gol de Adeyemi cerca del final.
Ya en el complemento, el Bayern adelantó todas sus líneas y jugó por completo en campo contrario, complicó a su rival en varias ocasiones, pero nunca logró llegar a la igualdad pese a su búsqueda constante. De hecho, convirtió en figura a Kohn, el arquero de Salzburgo.
La más clara estuvo en los pies de Kingsley Coman, que remató al arco sin controlar y exigió al 18, que tapó el balón sobre su izquierda en dos tiempos ante el intento de Serge Gnabry y el propio Coman por empujar a la red el rebote que dio sin suerte.
Incluso el conjunto austriaco lo tuvo por duplicado tras una mala salida de la visita, primero con una gran atajada de Ulreich ante el remate de Adeyemi y luego en el rebote Adamu tiró al arco, pero Benjamin Pavard salvó a su equipo y mandó la pelota al córner sobre la línea.
Nagelsmann movió el banco en busca de respuestas, y sobre la hora consiguió la igualdad con un centro cruzado de Joshua Kimmich que peinó Thomas Muller y apareció por el segundo palo Coman. Ya la historia es otra y la revancha será el 8 de marzo en el Allianz Arena.