En Resistencia, el Sabalero perdió 2-0 frente a Chaco For Ever y quedó a nueve puntos del Reducido. El interinato de Martín Minella no logró cambiar el rumbo, y el equipo acumula once derrotas en los últimos catorce partidos. Se espera la llegada de “Pulga” Rodríguez como revulsivo ante un presente preocupante.
Por la 21ª fecha de la Zona B de la Primera Nacional, Colón volvió a tropezar. Esta vez fue en tierras chaqueñas, donde cayó 2-0 ante Chaco For Ever y profundizó una crisis deportiva que parece no tener final. El interinato de Martín Minella no trajo el sacudón esperado, y el equipo repitió los errores que lo han llevado a transitar una campaña decepcionante: falta de juego, carencias defensivas y una alarmante pasividad colectiva.
El primer tiempo mostró a un Colón que intentó tener protagonismo. Se plantó con algo más de ambición que su rival y generó situaciones como un gol anulado a Facundo Castro por offside dudoso a los 7 minutos, y una buena jugada de Bernardi que casi termina en gol de Gigliotti a los 38’. Sin embargo, esas aproximaciones fueron aisladas y no lograron enmascarar las falencias del equipo. Sin profundidad ni precisión, el dominio fue estéril. Del otro lado, Chaco For Ever fue más directo: buscó con remates desde media distancia, un cabezazo de Valenzuela y hasta un córner cerrado que casi se convierte en gol olímpico.
En el complemento, el local salió más decidido y aprovechó al máximo los desacoples defensivos del Sabalero. A los 17 minutos, Santiago Valenzuela culminó una jugada rápida por derecha y estampó el 1-0. Y apenas cinco minutos después, el mismo delantero volvió a marcar ante una defensa completamente desarticulada. El doblete fue un golpe letal para un Colón sin respuestas ni reacción.
Los cambios de Minella —con el ingreso de Santiago Giménez, Jourdan y Colli— no modificaron el desarrollo. El equipo se adelantó en el campo pero sin ideas, sin rebeldía y sin claridad. Apenas empujó con más ganas que fútbol, mientras que For Ever incluso estuvo más cerca de ampliar la ventaja que el visitante de descontar.
La derrota en Resistencia fue la número once en los últimos catorce partidos. Una racha negra que grafica la pérdida de identidad de un equipo que parecía destinado a ser protagonista. La salida de Andrés Yllana no logró cambiar la dinámica negativa, y el interinato tampoco ofreció señales de mejoría.
Ahora, todas las esperanzas están puestas en la inminente llegada de Luis Miguel “Pulga” Rodríguez, quien asumirá un rol clave tanto en lo futbolístico como en lo anímico. Mientras tanto, la dirigencia deberá acelerar la búsqueda de un nuevo entrenador, con la urgencia de revertir una situación que amenaza con dejar a Colón fuera de la pelea por el segundo ascenso.
El Sabalero no toca fondo, pero cada fecha cava un poco más hondo. Y lo peor, es que parece haberse acostumbrado a perder.