El entrenador interino de Boca habló tras la victoria en el Superclásico ante River y destacó la solidez del equipo, el crecimiento futbolístico y la influencia de Miguel Ángel Russo.
Boca celebró una victoria clave ante River en el Superclásico, y Claudio Úbeda, a cargo del equipo tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, expresó su emoción por el resultado y por la forma en que el conjunto xeneize se impuso ante su clásico rival.
“Estoy muy feliz por el resultado y por la forma. Todos le dedicamos el triunfo a Russo”, señaló el entrenador, visiblemente emocionado.
El técnico valoró el nivel de juego del equipo y destacó el crecimiento sostenido de las últimas fechas:
“Hoy demostramos, ante un rival histórico como River, que mostramos solidez, seguridad y carácter. No nos desesperamos cuando perdimos el balón; tácticamente nos paramos bien y atacamos cuando había que hacerlo. Mostramos ser un equipo serio, sólido y ambicioso. Ese tiene que ser el perfil de Boca”.
Úbeda también elogió la actuación de Exequiel Zeballos, figura del partido:
“Zeballos marcó la diferencia. A los chicos les dije que son un plantel que sabe jugar al fútbol; que lo hagan, que ellos saben cuándo asumir riesgos. Ese ha sido el mensaje que han recibido y vienen respondiendo de la mejor manera”.
Consultado sobre Leandro Paredes, el DT no escatimó en elogios:
“¿Qué puedo decir de Paredes que no sepamos? Es un profesional con todas las letras. Vive el día a día con respeto y responsabilidad, transmite liderazgo y eso influye mucho en el grupo. Tenemos jugadores con esa bandera de compromiso, y eso forma al equipo”.
Sobre su vínculo con Miguel Russo, Úbeda fue contundente:
“Después de casi cinco años trabajando juntos, siempre hablábamos del futuro. Sabíamos que, cuando él no estuviese, íbamos a continuar unidos. Lamentablemente, se fue antes de tiempo, pero terminó su vida estando en Boca, que era lo que él quería. Él también quería que nosotros siguiéramos acá”.
El entrenador evitó referirse a su continuidad, aunque aseguró que se siente agradecido y comprometido con el presente del club:
“Mi continuidad no depende de mí. Nos sentimos privilegiados de ser parte de esta institución. Es lindo vivir el día a día en el predio, hay buena predisposición de todos. Estamos muy conformes”.
Por último, analizó el desarrollo del encuentro y la clave del triunfo:
“Fueron momentos claves. El gol de Zeballos nos dio tranquilidad y el segundo tanto llegó cuando sabíamos que River podía cambiar su esquema. Después no sufrimos en absoluto; salvo un cabezazo de Martínez Quarta, controlamos el partido. Me quedé con la sensación de que podríamos haber hecho uno o dos goles más”.
Con el objetivo de clasificar a la Copa Libertadores ya cumplido, Úbeda aseguró que Boca no se relajará:
“Boca nunca está más suelto. En los clubes grandes no se puede relajar nadie. A partir de mañana estaremos pensando en Tigre. Cada partido será un nuevo objetivo por cumplir”.