Rosario Central derrotó por 1 a 0 a Newell’s en el Gigante de Arroyito, por la 9na fecha del torneo. Alejo Veliz marcó el único gol del partido.
En un partido súper caliente, Central se quedó con un triunfazo en el Clásico de Rosario ante Newell’s. Los de Tevez arrancaron mal, pero fueron acomodándose con el correr de los minutos, lograron la ventaja antes del final del primer tiempo y aguantaron en el segundo, ante un visitante que se quedó tras un buen arranque en el que se perdió un gol increíble y después se fue quedando, casi sin poder generar peligro en la segunda parte y se quedó sin invicto.
Mejor arranque de la visita, que con la conducción de Pablo Pérez y los desbordes de Sordo complicaba a todo el fondo canalla.
De un desborde de él, Servio llegó a desviar y Pérez quedó de frente al arco, pero el 8 estrelló su remate en el poste. También complicaba con pelotas paradas, en las que Lema ganaba casi siempre.
Con la lesión de Buonanotte (tras un cruce en el área en el que se pidió penal), Tevez movió el banco y el ingreso de Infantino le dio otra vitalidad al medio de Central, que empezó a levantar y a imponer condiciones, con buenos momentos de Tanlongo, Montoya y los siempre peligrosos desbordes de Blanco. Sin embargo, le costaba generar chances de riesgo.
No fue hasta casi el final de la primera etapa en la que, tras un gran centro de tiro libre de Candia, Veliz metió un gran cabezazo casi desde el borde del área para poner el 1-0, cuando el local era mejor pero no podía plasmarlo en el marcador.
En la segunda parte, hacha y tiza. Ambos se plantaron en mitad de cancha y el partido se transformó en una lucha en cada pelota, como suelen ser estos partidos. Sin embargo, sin alguna jugada descalificadora, con un Espinoza que condujo el encuentro con criterio y nunca se le fue de las manos.
Sanguinetti quiso darle otra movilidad al equipo, pero los cambios no terminaron de entrar bien y todos los centros que antes caían en alguna cabeza visitante, ahora rebotaban en defensores locales.
Sin embargo, casi en la última tuvo el empate Funez en el área chica, pero remató por encima del travesaño.
Fue final y victoria canalla, que consigue una nueva alegría ante el rival de toda la vida y encima le sacó el invicto. Desahogo para Tevez, que llegaba con ciertas miradas de reojo que, al menos por el momento, quedarán en segundo plano porque, por algunas semanas, Rosario es de Central.

