En el marco de la continuidad de la fecha de los clásicos, en Victoria el equipo de Diego Martínez se terminó imponiendo categóricamente ante Platense por 4-0. Dos goles de su goleador Pablo Magnín (uno de ellos de penal), Facundo Colidio y Lucas Blondel terminaron de cerrar la goleada.
Tigre demostró ser un equipo muy superior en el día de hoy en su clásico ante Platense, que viene de capa caída y lejos del rendimiento colectivo e individual de muchos de sus jugadores que nos habían mostrado en las primeras fechas.
Se vio un Tigre muy ordenado y sabiendo lo que iba a afrontar en el campo de juego, pero además aprovechando cada uno de los errores defensivos que le daba al conjunto visitante, que aún sigue sintiendo la falta de su defensa titular
No tardó mucho Tigre en ponerse en ventaja. Apenas habían pasado los primeros 10 minutos de juego cuando Facundo Colidio, con una muy buena definición ante el achique de De Olivera, ponía en ventaja al equipo local. Llegando a la media hora de juego, una clara falta de Cardozo (a quien hoy Spontón puso de central) dentro del área le dio la oportunidad al goleador que tuvo el equipo de Victoria en la Primera Nacional de estirar el marcador.
Para colmo, Tigre no tardaría demasiado en estirar la ventaja: apenas unos segundos más tarde, Lucas Blondel ponía el 3 a 0 y daba la sentencia del partido más allá de que todavía quedaba por jugar el complemento.
En la segunda parte la situación no cambió demasiado. Tigre seguía siendo el claro dominador del partido y un Platense desordenado, sin una idea clara de juego, sucumbía a cada ataque del equipo de Victoria.
Así fue que aparecería Pablo Magnín otra vez, en una jugada que generó algunas controversias, para terminar liquidando el encuentro y el lapidario 4-0 para el delirio de la gente de Victoria.