Corinthians eliminó a Boca por penales, tras empatar 0 a 0 en la Bombonera, por la vuelta de los Octavos de Final de la Copa Libertadores. Darío Benedetto erró un penal en los 90 minutos.
Corinthians dio el golpe y eliminó a Boca en la Bombonera, tras una larguísima y emotiva definición por penales en la que Rossi sacó dos penales, pero Cassio también y Benedetto erró el suyo.
El Xeneize jugó un buen primer tiempo en el que debió irse en ventaja pero no pudo meter las chances que género, bajó mucho su rendimiento en la segunda y con el correr de los minutos se fue enamorando de los penales. Sin embargo, allí no pudo quedarse con el pasaje.
Boca, con su once de gala. Con la vuelta de Fabra (cumplió la suspensión), los de Battaglia salieron a buscar el gol desde el minuto inicial y fueron más que un exageradamente tímido Timao, que no atacó en todo el partido y solo se preocupó por defender con ahínco cerca de su área.
Tanto es así que ni Rossi ni Guedes (el jugador más adelantado de la visita) tuvieron contacto con la pelota.
Boca fue acumulando llegadas, como el remate de Villa al primer palo que Cassio tapó bien o una pirueta de Benedetto que se fue muy alta, pero el arquero brasileño no mostraba la habitual seguridad y se lo notaba dubitativo en algunas salidas.
De una de esas salidas fallidas, Raul Gustavo le dio un codazo a Pol Fernández, Matonte chequeó en el VAR y dio penal para Boca.
Benedetto ejecutó pero su remate se estrelló en el poste y, en el rebote, Izquierdoz no pudo empujar al gol.
Siguió buscando el primero el local pero, con el correr de los minutos, Corinthians fue cerrándose cada vez más y más y haciéndole más compleja la tarea a un Boca que veía como tirar centros al área era la mejor manera de llegar al gol.
En la segunda parte, el ritmo se fue aquietando cada vez más y el Xeneize se fue quedando sin ideas. Desde el banco tampoco llegaban soluciones: solo Ramírez ingresó en el único cambio.
Corinthians vino a Buenos Aires con una única tarea: llegar a los penales. Y Boca, con el correr de los minutos, también se fue enamorando de los doce pasos. Así, se dio un flojísimo segundo tiempo y todo fue a los penales.
Y en la tanda, Rossi siempre saca uno. O más de uno. Les tapo los remates a Raúl Gustavo y Bruno Melo. Cassio le había tapado a Villa, pero Benedetto tenía la definición en sus pies. Sin embargo, le dio muy abajo y la mandó muy arriba.
En la serie de uno, Ramírez erró el suyo, Rossi no pudo con el penal de Gil y Corinthians dio el batacazo.
Sin patear al arco en todo el partido de vuelta y sin nada de ambición en la ida, el Timao se metió en Cuartos de Final y esperará al ganador entre Flamengo y Tolima.
El Xeneize se quedó sin su gran objetivo de todos los años. Aunque no lo mereció, terminó pagando su poca ambición en Brasil y la falta de eficacia en las chances que tuvo a lo largo de la serie. Le quedan el torneo local y la Copa Argentina para un año que se avecina largo.
