Boca y Platense empataron 0 a 0 en la Bombonera por la fecha 5 del Torneo Clausura.
Boca no pudo con Platense, jugó otro flojo partido y no pasó del empate en una Bombonera que despidió al equipo con silbidos y reproches para el cuerpo técnico.
Tras la derrota ante Velez, Úbeda movió el banco ante algunos rendimientos flojos pero ninguna de las variantes dio alguna solución, volvió a jugar un mal partido y, de no haber sido por las malas decisiones que tomaron los delanteros del Calamar en ataque, podría haber sufrido mucho mas en defensa.
Tras el flojo encuentro en Liniers, tres cambios: afuera Delgado, Zenón y Gelini, adentro Alarcón, Romero y Janson. O sea, los juveniles que habían sido los elegidos para dar la cara en las dos derrotas previas, al banco.
Boca sufre mucho las ausencias: la de Herrera, que es quien le aportaba el futbol, y la de Zeballos, que le daba el desequilibrio. Sin ellos, se transforma en un equipo anodino, sin cambio de ritmo y sin ideas, que tiene la pelota en demasía pero que no sabe que hacer con ella.
El local quiso imponerse en la primera parte, pero le costó mucho generar futbol y entrarle a un Platense que se acomodaba atrás y apuntaba a golpear de contragolpe.
Tanto que la chance más clara fue del visitante, con un remate de Saborido que dio en el poste tras un rebote en Di Lollo, cuando Marchesin ya no podía hacer nada.
Tuvo Janson el 1 a 0 con un cabezazo tras centro de Romero pero Borgogno ahogó el grito.
Sin muchas mas emociones, la primera parte se fue y con ella llegaron los reproches de una Bombonera que había empezado a perder la paciencia.
Boca salió algo más enchufado para el complemento, que tuvo el gol con Janson y Merentiel pero ninguno terminó de definir con claridad.
Sin embargo, el espasmo duró solo unos minutos y el equipo volvió a la monotonia habitual, sin cambio de ritmo y sin futbol.
El ingreso de Gelini le dio algo de desborde y él mismo tuvo el gol de cabeza, pero el cabezazo se fue elevado.
También lo tuvo el reaparecido Cavani con una buena definición por encima de Borgogno pero Silva llegó a cortar.
Platense tuvo una gran cantidad de chances que desaprovechó antes de que pudieran terminar en situaciones de riesgo, decidiendo casi siempre mal en los tres cuartos rivales.
En el marco de un estadio que empezó a exigir, Boca ni siquiera tuvo el envión final para buscar la victoria y no se le cayó una idea para quebrar a un Calamar que ya se había acomodado a la igualdad.
Fue final y empate entre Boca y Platense, en una Bombonera que despidió al equipo con más silbidos y reproches y que puso casi como un ultimátum el encuentro de la próxima fecha ante Racing, porque lo cierto es que el equipo no arranca y no se ven mejorías. Casi como si aquella salida (justamente ante Racing) de Zeballos fuera el puntapié inicial de la caída del Xeneize y del ciclo de Úbeda.

