Boca y Godoy Cruz empataron 1 a 1 en la Bombonera, por la fecha del Grupo B de la Copa de la Liga. Darío Benedetto (de penal) y Salomón Rodríguez marcaron los goles del partido.
El Xeneize dejó otra pálida actuación de local y no pudo con Godoy Cruz que, de haber estado más preciso en el área, se hubiera los tres puntos.
Tras el empate ante Lanús, Battaglia volvió a cambiar para no cambiar. 3 arriba, con Vázquez y Villa, más Benedetto ejerciendo casi de enganche. Abajo, ante la ausencia de centrales, el pibe Aranda hizo dupla con Rojo.
Entretenido arranque de partido, con mucho ida y vuelta, en el que salía beneficiada la visita, que contó con varias chances muy claras en las que Javi García (la figura del partido) tuvo que ahogar el grito.
Del local, solo un remate de Benedetto de afuera del área. El 9 recibía muy atrás, Vázquez muy afuera del área, Villa perdido sobre la derecha, poca dinámica en el medio y un fondo que tenía que aguantar las contras punzantes, pero dejando muchos espacios.
Sin embargo, en ese desconcierto, Vázquez recibió un pelotazo en el área, piboteó, Ferrari lo tomó y el pibe se dejó caer.
Penal, y Benedetto lo cambió por gol.
Con la calma del 1-0, Boca podría haberse tranquilizado y comenzar a jugar un poco mejor. Nada más lejos de la realidad.
Godoy Cruz salió a llevarselo puesto y lo fue logrando. Sin recetas mágicas, apostando a una jugada bastante simple que repitió varias veces y una funcionó a la perfección.
Como toda la primera parte, condujo Ojeda por derecha, Breitenbruch desbordó y tiró el centro que cruzó toda el área para Rodríguez, que entró solo por el segundo palo para tocar al gol.
Y el desconcierto de adentro se contagia hacia afuera, o viceversa. Y viceversa.
Porque desde el banco tampoco llegan soluciones, y cuando llegan los cambios, tampoco aportan demasiado.
Encima el segundo tiempo fue mas flojo, porque Boca ni siquiera pateó al arco y si no fuera por Javi García, se estaría hablando de una derrota.
Porque el 13 tuvo que volar ante remates de Ojeda, Badaloni y un pelotón infernal que le sacó al mismo Ojeda faltando pocos segundos para que termine el partido.
Cada pelotazo cruzado del Tomba a campo Xeneize era una pelota de gol que dejaba mano a mano a un delantero contra un defensor. Y ante eso, Boca saca a Medina y pone a Zeballos.
4 delanteros y a la carga. Y como el equipo quedaba partido, afuera Pol y Ramírez, adentro Varela y Pulpo González. No hay libreta que aguante tanto cambio.
El Tomba jugó un gran partido, pero pecó de ineficaz y se quedó sin la victoria solo por chocar ante Javi García.
Lo de Boca es más profundo y no es de ahora.
Con Battaglia suspendiendo la conferencia de prensa post-partido, el panorama tal vez se nuble un tanto más, pero en lo futbolístico, Boca tiene un debe enorme que excede al ciclo de éste técnico.
Complicado en el torneo y teniendo que afrontar la Copa Libertadores con centrales juveniles y de emergencia, se acercan días movidos para el Xeneize.