Boca y Central Córdoba empataron 0 a 0 en la Bombonera, por la segunda fecha del torneo. Sergio Romero le tapó un penal a Facundo Castelli.
Boca y Central Córdoba no se sacaron ventajas en la Bombonera, en un partido que lo tuvo muy superior al Xeneize en la primera parte, pero jugó un tan flojo segundo tiempo que estuvo a punto de perderlo de no ser por Chiquito Romero, que tuvo que tapar un penal.
Los de Ibarra sometieron al Ferroviario en la primera parte, con un gran Romero y un siempre incisivo y peligroso Villa, pero no terminó de definir bien las que tuvo y, en el segundo tiempo, varios niveles individuales cayeron y terminó sufriendo en varias contras sacadas por la visita. En una de esas, Romero bajó a Castelli, fue penal pero Chiquito enmendó el error y tapó el remate.
Boca, solo con Fabra por Sandez en cuanto a la victoria ante Atlético Tucumán. Su rival, en plena reconstrucción, con una infinidad de llegadas y salidas.
Y fue muy superior en ese primer tiempo. Con Romero plantado de enganche y lanzando pelotazos, encontraba huecos por todos lados en una defensa santiagueña que se veía superada, especialmente por el lado de Villa, que desbordaba y era el más peligroso.
Así, un par de enganches del colombiano terminaron en remates que se fueron al lado de algún palo o que Ledesma controló, que también tuvo que tapar un mano a mano claro ante Orsini.
La visita tuvo las suyas, con un cabezazo de Pereyra y un gran remate del Cholo Benítez, y en ambas respondió Romero para bancar el cero.
Sin embargo, todo lo bueno hecho en la primera parte se desvaneció en la segunda. Porque fue un equipo anodino, sin juego y los cambios de Ibarra solamente ayudaron a partir el equipo y aislar cada vez más las líneas.
En ese contexto, Central Córdoba creció y comenzó a sacar contraataques cada vez más peligrosos, con un Castelli que aguantaba todo lo que tiraban y tenía a maltraer a los centrales.
Justamente a él, Romero lo bajaría en el área tras una buena contra que tomó a todos mal parados, se hizo cargo del penal pero remató flojo al medio y el arquero terminó sacando el tiro.
Tras el penal, Boca siguió en su letargo. Tampoco ayudaron los cambios. Con los ingresos de Merentiel, Zeballos y Equi Fernández, Boca terminó con 2 volantes y 4 delanteros, acumulando gente arriba sin juego. Tanto que Merentiel solamente pudo tocar una pelota.
El Xeneize quiso ir a los centros, queriendo aprovechar alguna inspiración de Villa o Zeballos, pero no pudo. Cuesta entender cómo, en este contexto, Langoni ni siquiera suma minutos, tras su gran torneo que prácticamente posibilitó ser campeón al Xeneize.
Nada iba a cambiar y todo seria 0 a 0. Boca tuvo pasajes buenos, pero tramos muy flojos. Para el torneo tal vez le alcance, pero si la medida es la Copa Libertadores y la idea es luchar contra los poderosos equipos brasileños, las expectativas no serían tan optimistas.

