Boca derrotó a Gimnasia por 3 a 1 en el Bosque, por la fecha 25 de la Liga Profesional. Miguel Merentiel, Cristian Medina y Darío Benedetto marcaron para el visitante, mientras que Rodrigo Castillo descontó para el local.
Boca consiguió una buena victoria en La Plata. Tras varios partidos dejando una floja imagen de visitante, volvió a ganar y dejó una buena sensación, ante un Gimnasia que tuvo buenos momentos pero una ráfaga del xeneize lo terminó dejando sin nada.
Casi con la misma formación que venía de ganarle a Huracán (Figal por Valdez y Equi Fernández por Barco), el xeneize pasó un par de malos momentos en el primer tiempo, pero cuando pudo abrir el marcador le dio un golpe de nocaut a los ánimos del Lobo, cuya juventud le jugó una mala pasada.
Porque arrancó mejor el local, con las corridas eléctricas de Domínguez y Torres, que complicaban a Fabra y Weigandt.
Así, Romero tuvo que responder ante un par de remates del mismo Domínguez y un tiro libre de Ramírez que mandó al córner.
Boca quería manejar la pelota pero sin mucho peligro, le costaba llegar hasta Durso. Sin embargo, comenzó a encontrar espacios en su costado derecho del ataque.
Entre Weigandt, Medina y Pol Fernández combinaban y allí estaría la llave para abrir el marcador. Desborde de Pol, centro para Merentiel y cabezazo goleador del uruguayo, que puso el 1 a 0 en el área chica.
El gol golpeó al local, que bajó su nivel y dejó de generar peligro, aunque Domínguez tuvo el empate en la última de la primera parte, pero Romero la mandó al córner.
La segunda parte comenzó de la misma manera, con un Gimnasia con algo más de tenencia y algunos arrestos individuales de Domínguez, pero mucho más esporádicos que en el primer tiempo, casi sin intervenciones de Romero y con una buena tarea de los centrales.
Boca controlaba el juego sin mucho peligro, pero con una ráfaga terminaría de liquidar el partido.
Primero con una buena jugada que terminó con una definición de Medina y después con otra gran jugada entre Weigandt y Advíncula que terminó con definición de Benedetto.
El doble cachetazo tumbó al local, que se quedó sin ánimos a falta de 15 minutos.
Los de Almirón administrarían la ventaja, no sufrirían mayores contratiempos y, de haber estado un poco más fino en la definición, podría haber convertido algún gol más.
Sobre el final, una desinteligencia entre Romero y Figal provocó el descuento de Castillo de cabeza, pero ya no había tiempo para más.
Fue final y buena victoria para Boca, que cortó la mala racha de visitante, tuvo una buena actuación y escala posiciones en la tabla, acomodándose de manera más cómoda en vistas al torneo que viene.