Boca derrotó a Deportivo Pereira por 2 a 1, por la 2da fecha del Grupo F de la Copa Libertadores. Luis Advíncula y Alan Varela marcaron para el local, mientras que Jimer Fory había puesto en ventaja a la visita, que sufrió la expulsión de Maicol Medina.
Sufriendo hasta el último minuto, Boca dio vuelta un partido complicadísimo y se quedó con el triunfo ante un bravo Deportivo Pereira, que fue mucho mejor en el transcurso del partido, pero que le pesaron los últimos minutos y se terminó quedando sin nada.
Porque Boca jugó un partido flojísimo. Tuvo 80 minutos de un nivel más que bajo, pero un zapallazo de Advíncula lo volvió a meter en juego y, de tanto ir en los últimos minutos, se terminó quedando con los 3 puntos.
Por primera vez, se vio desde el once un equipo de Almirón, o al menos lo que se creía que podía ser. 4-3-3, con Barco de 3, Pol, Varela y Romero en el medio, más Briasco y Villa a los costados de Benedetto.
Enfrente, el campeón colombiano que cambió mucho y aún no arrancó en el torneo doméstico, al que se lo vio valiente y peligroso, pero algo flojo atrás.
Paupérrimo primer tiempo del Xeneize. Totalmente inconexo, con sus delanteros separados del resto, errando pases fáciles en la salida y complicándose solo. Porque el Pereira se animó. Vio un rival endeble en la previa y salió a querer explotar los errores que veía.
Así, se acercaba al área de Romero, que tenía que responder ante algún envió colombiano pero sin tanto peligro. Si el VAR le anuló un gol a Quintero de cabeza por falta previa a Pol Fernández, y luego Romero tuvo que salir a tapar un remate de Rodríguez, que tuvo a maltraer a Figal y Valentini toda la noche.
De Boca en ataque, nada. Solo la valentía de Barco, empujando desde el fondo e intentando contagiar a un equipo completamente apático.
En la segunda etapa, el Xeneize tuvo un par de minutos de espasmo, donde pareció querer despertarse e ir a buscar el resultado. Con Villa algo más conectado y los volantes más cerca de los delanteros, Boca recuperaba rápido y apretaba contra Quintana al Pereira. Tuvo un tiro de Benedetto en el palo, pero no mucho más.
Tras el espejismo, otra vez el desierto y la nada. El local volvió a su ritmo cansino, desganado y lento de la primera parte. Y otra vez, Pereira volvió a creer que podía ganarlo. Y tras varias aproximaciones con peligro, metió el zarpazo.
Perdida xeneize en el fondo, contra rápida, Figal y Advíncula quedaron al revés, y por la espalda de ambos apareció Fory, que con un zurdazo cruzado puso el 1 a 0.
La Bombonera explotó con insultos para los jugadores, estos no mostraban respuestas, Almirón había quemado los cambios. Tétrico panorama para el local, que veía como se empezaba a complicar en su grupo.
Sin embargo, el único que se venía salvando del naufragio, que justamente era Barco, siguió empujando. Con ganas, con futbol y con inteligencia siguió yendo.
Y de la nada, cuando nada hacía preverlo, un mal control de Villa terminó en Advíncula, que sacó un zurdazo furioso que se clavó en el ángulo para poner el 1 a 1 sobre la hora.
Matonte dio 8 minutos más y Boca se le fue encima a Pereira, que sufrió la expulsión de Medina y ya se había quedado sin resto y sin piernas.
Y de tanto empujar, el Xeneize se terminó quedando con los 3 puntos. Y justamente desde los pies de Barco, el que nunca dejó de ir.
Buena combinación entre el juvenil y Villa, centro atrás, cabezazo de Varela y victoria agónica para el local, que estalló y festejó una victoria que nadie veía posible 10 minutos atrás. O tal vez solamente Barco.
Fue final y triunfo xeneize tras 4 partidos, y primera victoria para Almirón, que se sacó la mufa tras dos derrotas. ¿Qué análisis hará el DT? Probablemente, mas allá de la victoria, no saque demasiadas cosas positivas. Aunque, por cómo se dieron las cosas, el triunfo le dé paz, más que necesaria para salir del mal momento.
