El Xeneize perdió 2-1 en el José Amalfitani con dos goles de Matías Pellegrini en una ráfaga y sigue sin poder ganar como visitante en el Torneo Apertura.
Boca volvió a mostrar una pálida imagen lejos de la Bombonera y cayó 2-1 frente a Vélez en el estadio José Amalfitani, por la cuarta fecha del Torneo Apertura. El equipo dirigido por Claudio Úbeda no pudo sostener el equilibrio del primer tiempo y fue castigado con contundencia en el complemento.
Durante la primera mitad, el encuentro fue discreto y con pocas situaciones claras. Vélez tomó la iniciativa en el arranque, mientras que Boca emparejó el trámite con el correr de los minutos y terminó manejando la pelota sobre el cierre, aunque sin profundidad ni peso ofensivo. El 0-0 parcial reflejó fielmente un desarrollo chato y sin emociones.
Todo cambió en el segundo tiempo. En apenas tres minutos, el Fortín golpeó dos veces y resolvió el partido. Diego Valdés fue clave con sus asistencias y Matías Pellegrini apareció primero con un cabezazo certero y luego con una definición de zurda para establecer un contundente 2-0 que desnudó las falencias defensivas del Xeneize.
Boca reaccionó tarde y recién sobre el final logró el descuento con un verdadero golazo de Iker Zufiaurre, que le puso algo de suspenso a un duelo que Vélez pudo haber liquidado antes. Sin embargo, la remontada nunca terminó de tomar forma.
Con esta derrota, Boca continúa sin ganar como visitante en el año y suma apenas 6 puntos sobre 12 posibles. Vélez, en cambio, se afirma como líder de la Zona A con 10 unidades, se mantiene invicto y ratifica su buen presente bajo la conducción de Guillermo Barros Schelotto.