Boca derrotó a Gimnasia por penales (2-1) por Cuartos de Final de Copa Argentina. Los 90 minutos salieron 1 a 1, con goles de Aaron Anselmino y Marcos Rojo (en contra). En el entretiempo hubo disturbios entre las hinchadas y la policía.
En una noche consagratoria para Leandro Brey que tapó 4 penales de 5, Boca sufrió pero pasó de ronda en Copa Argentina, eliminó a Gimnasia de La Plata y ahora enfrentará a Vélez por las Semifinales.
En partido que tuvo de todo, el Xeneize jugó un correcto primer tiempo, se fue en ventaja y no pudo terminar de liquidarlo pese a contar con las chances. Gimnasia lo empató y tuvo algún avance para darlo vuelta, pero no pudo y llegó hasta los penales, donde chocó ante la figura de Brey. Todo esto, teñido por los incidentes en el entretiempo y un pésimo arbitraje de Baliño, como casi siempre.
Tras la dura derrota en el debut de Gago ante Tigre, cambio de esquema (4-2-4) y algunos nombres en el once. El más resonante, el de Brey por Romero en el arco, pero también ingresaron Belmonte y Zeballos por Zenón y Medina.
El Lobo, por su parte, había guardado titulares ante Sarmiento en Junín y salió con lo mejor que tenía, con 3 delanteros arriba.
Y salió mejor Boca, saliendo rápido al ataque, bien vertical con sus 4 atacantes ante un Gimnasia que venía muy cargado contra el arbitraje, con la demora de la programación del partido a cuestas y eso le jugó en contra. Sumado, alguna floja decisión de los líneas en el arranque del encuentro.
Encontró rápido el gol Boca con un cabezazo de Anselmino, que apareció en soledad tras un centro de Advíncula a la salida de un córner.
El fondo del Lobo no daba demasiadas garantías y Boca encontraba espacios por los costados, con Aguirre y Zeballos a las espaldas de los laterales y Merentiel moviéndose más por fuera del área y Cavani bien de 9.
Así, tuvo un par de chances para marcar con Merentiel y Zeballos, pero no fue preciso y chocó ante Ledesma.
Gimnasia fue acomodándose más cercano al final del primer tiempo, con algunas corridas de Briasco y el manejo de Castro en el medio, aunque sin generar demasiado. Así, todo se fue al descanso 1 a 0 para Boca.
Pero una vez terminado el entretiempo y cuando estaba todo dado para comenzar la segunda parte, la hecatombe.
La gente de Boca ubicada en la platea alta empezó a arrojar butacas a la popular de Gimnasia, estos respondieron rompiendo un portón, la barrabrava Xeneize rompió otro pasaje para pasar de su popular a la platea del conflicto y todo terminó en balazos de goma, gases lacrimógenos y el mismísimo Juan Román Riquelme con el Consejo de Futbol intercediendo para calmar los ánimos en el medio de la platea, entre la gente de Boca y la policía.
Todo se calmó y la segunda parte arrancó. Con demora y con todos algo dispersos tras los incidentes pero arrancó.
Y salió mejor el Xeneize, que tuvo varias chances para liquidar un encuentro ante un Gimnasia que se había ido del partido.
Así, un gran desborde de Zeballos terminó en toque de Cavani que se estrelló en el travesaño, Ledesma le tapó un remate de Saracchi y en el rebote Merentiel no pudo empujar al arco.
Cada avance parecía que podía terminar en gol, pero justo en ese momento, Gimnasia encontró un córner y Boca perdió como en toda la noche por arriba. Centro de Salazar, floja salida de Brey y gol en contra de Rojo, que se llevó puesta la pelota y lo terminó empatando.
El gol revitalizó al Lobo, que empezó a encontrar espacios en el fondo Xeneize, que quería salir jugando desde el fondo en todas las jugadas y caminaba por el borde del abismo.
Sin embargo, no podía acertar ese último pase para quedar mano a mano con Brey, que no sufrió aunque veía como Gimnasia merodeaba las inmediaciones del área con alguna contra.
Gago acomodó mejor el equipo, mando a Figal para armar línea de 5, Zenón se hizo cargo de la pelota y Pol Fernández por Cavani, para darle algo más de consistencia a la mitad de la cancha.
Así, casi lo gana con un par de desbordes por derecha que terminaron en remates de Figal, que pisó el área pero definió mal en la primera y llegaron a taparlo en la segunda.
Sobre el final, Baliño quiso sacarse el partido de encima y dejó pegar demasiado, perdonando dos rojas a Garayalde y a Pol Fernández, en cuya infracción salió lesionado Zenón, que no fue parte de la definición por penales, que llegó casi por decantación.
Y en la tanda, el show de Brey. De Blasis y Rojo arrancaron con gol, pero el arquero le tapó los remates a Castillo, Troyansky, Morales y Salazar para meter a Boca en Semifinales y hacer historia tapando 4 de 5.
Los de Gago pasaron un examen bravísimo y ahora se verán las caras ante Vélez, que viene de eliminar a Independiente, aún sin fecha ni sede.
Aún debe mejorar, pero siempre es más conveniente construir desde las victorias. Aparte que una derrota le hubiera complicado en demasía sus chances para meterse en la Copa Libertadores del próximo año. Pero en la noche de Brey, Boca festejó.
