Independiente del Valle y Boca empataron 0 a 0 en el partido de ida de los Playoffs de la Copa Sudamericana en Ecuador.
En un encuentro que se presentaba más que complejo por todo lo sucedido en la previa en cuanto a las ausencias, Boca jugó un correcto partido y se vuelve a Buenos Aires con un empate valioso de tierras ecuatorianas.
Con muchos pibes, prácticamente no sufrió ante un flojo equipo ecuatoriano que no lo complicó y hasta contó con varias chances para marcar un gol que casi hubiera definido la serie.
Con una infinidad de ausencias entre cedidos, refuerzos no inscriptos, lesionados y suspendidos, Boca salió a jugar en Quito casi que con lo puesto. Di Lollo de central, un mediocampo inédito en primera (Saralegui-Benítez-Delgado-Ceballos) y Janson arriba para enfrentar a Independiente y los 2700 metros de altura.
Y comenzó algo mejor el local, que inquietaba con algún remate desde afuera del área, manejando la pelota y queriendo arrinconar a un Boca que cedía demasiado la pelota y el terreno.
Sin embargo, a Independiente no se le caía una idea y se repetía hasta el hartazgo con los centros desde los costados que nunca encontraban una cabeza local.
El Xeneize se fue acomodando mejor al trámite, sin la pelota pero sin sufrir. Y así fue encontrando espacios en el fondo local, que mostró alguna endeblez alarmante.
Tuvo el gol Ceballos tras un tiro libre, pero Ramírez mandó el disparo al córner; también Merentiel, tras una guapeada y una definición de zurda que se le fue ancha cuando había quedado mano a mano.
El entretiempo llegó con la sensación de que, con un poco más de picante arriba, el visitante podría llevarse algo más que un empate.
Pero la segunda parte siguió con el mismo ritmo tedioso que la primera. Independiente con la pelota y con los centros interminables, y Boca esperando y con las chances de peligro.
La más clara fue para el Xeneize justamente, tras un error en el fondo del local. Merentiel robó en la salida, quedó mano a mano ante Ramírez y quiso definir cruzado pero no le pudo errar al cuerpo del arquero, que la terminó mandando al córner.
Movió rápido Gandolfi el esquema: afuera Arroyo, adentro Medina y a jugar con doble 9 para aprovechar más los centros que llovían.
Y el mismo Medina tendría la chance más clara para los ecuatorianos, tras un centro desde la derecha de Lerma que encontró al 27 solo en el área chica, pero le erró al arco y su cabezazo se fue al lado del palo.
Martínez mandó a Mendía al campo para armar línea de 5 e intentar desactivar el juego aéreo, y lo fue consiguiendo con el correr de los minutos.
Con Langoni y la vuelta de Zeballos en cancha, no terminó de inquietar pero desnudaba las flaquezas de un conjunto ecuatoriano que quedo largamente en el debe.
El final fue lo mismo de los 90 minutos, con un local sin ideas revoleando centros y un Xeneize cómodo, resistiendo los embates con paciencia y el oficio de sus jugadores más experimentados.
Sin mucho más, Felipe González pitó el final y todo fue 0 a 0. Boca se vuelve a Argentina con un valioso empate que deja la serie abierta pero que mostró que su rival no era el rival de más fuste que se esperaba.
Deberá sortear las adversidades que aún tiene para terminar de sellar su clasificación a Octavos de Final para verse las caras ante Cruzeiro de Brasil, pero los de Diego Martínez dieron un primer paso auspicioso.
