Boca derrotó a Quilmes por 3 a 2, por los Cuartos de Final de la Copa Argentina. Darío Benedetto, Gonzalo Morales Luca Langoni marcaron los goles del Xeneize, mientras que Julián Bonetto y Mariano Pavone marcaron para el Cervecero. Graves incidentes con la gente de Quilmes.
Boca dio otro paso más para terminar el año con otro título: le ganó a Quilmes y se metió en Semifinales de Copa Argentina, donde enfrentará a Patronato, que eliminó a River.
Aún con muchas bajas, Ibarra tuvo que volver a meter mano en los habituales suplentes, repitiendo una defensa enteramente suplente que hoy no dio garantías, a diferencia de otros partidos.
Tremendo primer tiempo se vio en el Malvinas Argentinas. Quilmes salió a atacar a un Boca que estuvo flojo defensivamente y le generó muchas chances a un Xeneize que también tuvo las suyas. Así, se dio un partido vibrante, de puro ida y vuelta.
A los 3 minutos apenas, Weigandt perdió un duelo y Boneto sacó un remate que se colgó del ángulo de Javi García.
Poco le duró la ventaja igualmente, porque tras un corner y una peinada de Medina en el primer palo, Benedetto la paró de pecho y de aire puso el 1-1.
Y las jugadas de gol se acumularon para ambos equipos. Lo tuvo Quilmes con Boneto, pero su remate se fue al lado del palo; Javi García le tapó el segundo a Fede Gonzalez y Batista y un remate de Kevin López rozó el travesaño, más algunas jugadas de diversos corners que ganaban los jugadores del Cervecero pero que no podían definir con claridad.
Y Boca también generó mucho. Lo tuvo con Medina, Romero y Morales, pero todas fueron definiciones débiles.
Sin embargo, un resbalón de Barrios generó un desborde de Sández, que miró una, dos veces al área y asistió al mismo Morales que puso el 2-1 en su primer partido como titular.
Tuvo el empate Quilmes antes del descanso, pero Javi García volvió a ahogar el grito, ahora a Bindella.
El segundo tiempo se jugó más a lo que le gusta a Boca. Un ritmo más lento, más pausado y sin tanto vértigo. Asi, un desborde de Morales terminó en centro atrás para Langoni, que puso el 3-1 para empezar a liquidar la historia.
Coyette metió mano en el banco y le dio resultado casi de inmediato.
Centro de Ruíz Díaz y toque de Pavone al primer palo para vencer a Javi García y poner el 2-3.
Sin embargo, cuando el partido parecía volver a encenderse, la gente de Quilmes se encargó de empañar la fiesta. Destrozos en la popular, piedrazos a la platea Xeneize, policía reprimiendo y varios minutos con el partido parado.
Tras la reanudación, el encuentro se planchó y no pasó demasiado. Boca tuvo dos tiros en los palos para liquidar la historia, pero no pudo marcar.