Boca eliminó a River por penales en los Octavos de Final de la Copa Argentina y accedió a la siguiente fase del torneo. Los 90 salieron 0 a 0.
Otra vez, el Boca de Russo eliminó al River de Gallardo. Otra vez por penales, como en la Copa de la Liga, lo dejó afuera y avanzó a la siguiente instancia, donde enfrentará a Patronato, que viene de eliminar a Villa San Carlos.
En el marco de un partido muy flojo (para ser generoso), ninguno superó al otro, con un Boca mucho más predispuesto a correr y a impedir que River tenga salidas claras, con sus volantes encima de Enzo Pérez y De La Cruz, a los que les costó muchísimo agarrar la pelota para construir.
Así y todo, el único que tuvo chances concretas fue el Millonario, que pagó su ineficacia, mientras que Boca no pateó al arco.
River, sin grandes novedades en su 11, salvo el ingreso de Paradela por Carrascal. Boca si volvió a variar su esquema. Volvió la línea de 5, con los peruanos Advíncula (de más que correcto debut) y Zambrano en el fondo, Ramírez-Roín-González para intentar conectar con Pavón y Briasco adelante.
El primer tiempo se jugó a lo que más le convenía a Boca. No dejó jugar a River, le ensució la salida y le complicó la vida al medio rival, con una primera parte del plan ejecutada a la perfección. Pero el ataque no era parte de ese plan.
El Xeneize presionó bien alto al Millonario, que no encontraba los caminos para salir jugando y tenía que terminar en pelotazos para sus delanteros, que perdían ante los centrales rivales.
Sin embargo, en la única que fallaron, Álvarez enganchó, Izquierdoz pagó, Rossi llegó a desviar levemente el remate y ni Romero primero ni Zuculini después pudieron acertarle al arco, en la única situación de peligro de la primera parte.
La segunda comenzó con un River mejor plantado, llegando con peligro al área de Rossi, casi desde el inicio.
Otra vez, lo tuvieron Romero y Zuculini en la misma jugada, pero Rossi respondió. También con un remate de Paradela que se fue apenas ancho, y dos remates lejanos de De La Cruz y Romero que se fueron cerca.
De Boca en ataque, nada. No pudo patear al arco. Parte porque no pudo agarrar la pelota, parte porque River no lo dejó y parte porque ese fue su objetivo. Solo las corridas de Ramírez (el mejor, por escándalo) llevaban algo de emoción: hizo amonestar a casi toda la defensa Millonaria.
Siguió imponiendo la fricción como plan A, sin un plan B a la vista, pero le sirvió para incomodar a River, que intentó ser profundo pero tampoco pudo.
Así, el suplicio del neutral terminó en empate y todo se encaminó a la definición desde los doce pasos para dirimir al rival de Patronato en la siguiente instancia.
En los penales, Boca no falló, Rossi le adivinó a Álvarez, Romero pateó muy mal e Izquierdoz le dio la clasificación a Cuartos de Final al Xeneize.
River, otra vez, paga su ineficacia, aunque hoy le costó. No fue uno de esos partidos donde juega bien, genera mucho y no convierte.
¿Cómo se analiza esta serie para Boca? Desde el resultado, no debería haber demasiados cuestionamientos; desde lo futbolístico, quedó expuesto a que alguna de esas chances que generó su rival, entrara y le diera vuelta todo su plan.
Sin embargo, parece que este Boca, flojo pero aún en formación, comienza a dar vuelta la historia contra el River de Gallardo.
Boca: Agustín Rossi; Luis Advíncula, Carlos Zambrano, Carlos Izquierdoz, Marcos Rojo, Agustín Sandez; Diego González, Esteban Rolón, Juan Ramírez; Cristian Pavón y Norberto Briasco. Director técnico: Miguel Ángel Russo.
River: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Paulo Díaz, David Martínez, Fabrizio Angileri; José Paradela, Enzo Pérez, Bruno Zuculini, Nicolás De La Cruz; Julián Álvarez y Braian Romero. Director técnico: Marcelo Gallardo.
Árbitro: Patricio Loustau.
Estadio: Único de La Plata.