Boca derrotó a Tigre por 3 a 0 en la final de la Copa de la Liga y se volvió a coronar campeón del torneo. Marcos Rojo, Frank Fabra y Luis Vázquez marcaron los goles del partido.
Y otra vez, Boca vuelve a gritar campeón. En un torneo que fue un sube y baja emocional y futbolístico para los de Battaglia, se hizo fuerte en los mano a mano y le ganó con contundencia la final a un Tigre que dejó pasar un tiempo, lo pagó y no aprovechó su rato en el segundo tiempo.
El Xeneize, con su once de gala. Sin lesiones ni sanciones, salió a la cancha el equipo que piensa Battaglia para enfrentar todos los partidos importantes.
Enfrente, un Tigre que apostó al mismo equipo que venía de eliminar a Argentinos por penales, con Magnín y Protti en el banco, y Colidio y Retegui adentro.
También apostó a jugar de manera similar al encuentro ante el Bicho, dejándole la pelota al Xeneize, cerrándose bien atrás y encerrando a un apagado Villa, pero sufriendo algunas corridas de Salvio. Sin embargo, le salía bien y Boca no llegaba hasta Marinelli
Tampoco Tigre llegaba hasta Rossi. Cada intento de contra era bien desactivado por la defensa xeneize que no sufrió demasiado.
Así, algún centro que las defensas no podían rechazar eran lo único que llevaban algo de emoción a un partido chato, jugado como una final.
Y así parecía que iba a terminar esa etapa, pero un córner de Villa en el último minuto terminó en cabezazo y gol de Rojo, tras una flojísima respuesta de Marinelli, al que se le escurrió la pelota entre las manos.
En la segunda etapa, Tigre salió mas adelante, presionando un poco más a un Boca que, cada vez que se repliega, tiene inconvenientes.
Así, en alguna jugada el Matador tuvo el empate, con Retegui que tuvo 3, pero Rossi respondió bien en 2 y en otra falló un gol casi debajo del arco, con Rossi vencido.
Y Boca no puede ser perdonado. Porque de la nada, saca una mano que te deja en la lona. ¡Y qué mano sacó!
Fabra recibió en tres cuartos de cancha con espacios y sacó un tiro fenomenal que pegó en el ángulo de Marinelli y se incrustó en el arco.
El 2 a 0 derrumbó las esperanzas de Tigre que, a pesar de restar varios minutos, bajó los brazos y solo se dedicó a esperar el final.
Desde allí, fue todo para Boca, que se floreó y hasta se dio el lujo de marcar el tercero de la mano de Vázquez, tras otra asistencia de Villa.
Fue final, victoria y titulo para el Xeneize, que tuvo momentos de incertidumbre en el tramo largo del torneo con muchos momentos de bajo nivel, pero que se hizo fuerte en los choques mano a mano y sacó su mejor nivel en varios de esos tramos.
Ahora, deberá ganarle a Deportivo Cali el jueves para terminar de cerrar un semestre ideal.

