El Xeneize igualó 1-1 ante Gimnasia de Mendoza en condición de local. Es el tercer empate consecutivo en casa y la continuidad del DT empieza a quedar bajo la lupa.
Boca Juniors volvió a dejar puntos en el camino en La Bombonera. Esta vez fue 1-1 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, en un partido que dejó más interrogantes que certezas y que profundiza el clima de incertidumbre en torno a la continuidad del entrenador.
El equipo mendocino sorprendió rápido. A los 15 minutos, tras un tiro de esquina desde la derecha, Paredes anticipó en el primer palo y abrió el marcador para la visita. Un golpe tempranero que silenció al estadio y expuso nuevamente las dificultades defensivas del conjunto local en la pelota parada.
Boca no encontraba los caminos. Le costaba generar juego asociado y profundidad. Apenas algunos desbordes de Blanco por la banda izquierda insinuaban algo distinto, pero sin claridad ni peso ofensivo en el área. El equipo carecía de ideas y no lograba incomodar con claridad al arquero rival.
Sin embargo, cuando el primer tiempo se apagaba, a los 41 minutos apareció Miguel Merentiel. El delantero ingresó por el segundo palo y, entrando por detrás de todos, marcó el empate que trajo alivio a los hinchas y le dio algo de tranquilidad al equipo antes del descanso.
Sobre el cierre de la etapa inicial, Adam Bareiro convirtió de cabeza lo que parecía ser el 2-1 para Boca. No obstante, tras la revisión del VAR, el tanto fue anulado por posición adelantada de Merentiel en el inicio de la jugada, dejando el marcador igualado al entretiempo.
En el complemento, el entrenador movió el banco y mandó a la cancha a Leandro Paredes y al juvenil Aranda. Los ingresos le dieron mayor frescura y algo más de dinámica al mediocampo, con mayor circulación y presión en campo rival. Aun así, Boca nunca terminó de transmitir la sensación de que podía arrinconar definitivamente a Gimnasia de Mendoza.
El empate terminó sellando el tercer partido consecutivo sin triunfos en La Bombonera.
Un resultado que aleja a Boca de los primeros puestos y que incrementa las dudas de cara a lo que viene. Ahora, todas las miradas apuntan a las declaraciones del entrenador, en un momento donde su futuro empieza a ser tema central.
Para Gimnasia de Mendoza, en cambio, el punto tiene sabor a victoria. Supo golpear en el momento justo y sostuvo el resultado ante uno de los escenarios más exigentes del fútbol argentino.