Boca derrotó a San Lorenzo por 3 a 2 en la Bombonera, por la fecha 11 de la Liga Profesional. Milton Giménez, Ezequiel Cerutti (en contra) y Miguel Merentiel marcaron para el local, mientras que Andrés Vombergar y Iván Leguizamón (ambos de penal) marcaron para el visitante. Marcelo Saracchi vio la roja.
En un lindo encuentro en la Bombonera, Boca lo dio vuelta y le ganó a un San Lorenzo que no puede despegarse del fondo y se hunde en la tabla de posiciones.
El Xeneize jugó un primer tiempo paupérrimo y podría haberse ido con una mayor desventaja al entretiempo, pero el Cuervo desaprovechó sus oportunidades y, con una ráfaga en el inicio del complemento, Boca lo remontó y San Lorenzo nunca más pudo volver a entrar en juego.
Ambos cuidando jugadores para sus respectivos choques en Brasil por Libertadores y Sudamericana, salieron a la cancha con mayoría de suplentes y el que más lo sufriría sería el local.
Porque el primer tiempo de Boca sería el punto más bajo de la era Martínez. Totalmente desconectado, ido del partido, sin la pelota y quedando regalado en el fondo en cada avance de su rival, con un Rojo que mostró a las claras que no aún está en condiciones para jugar.
En ese contexto, San Lorenzo no tuvo que hacer demasiado para ponerse en ventaja. Porque tras un par de ataques que no terminó bien, una mano de Rojo en el área fue penal y gol de Vombergar, con un remate alto al medio del arco.
Tras el gol, se vio lo peor del Xeneize, que jugó uno de los peores tramos que se le recuerde. Quedando mal parado en cada contragolpe, con pérdidas insólitas y con los delanteros totalmente desconectados del resto; tanto que no tuvo situaciones de peligro en esa primera mitad.
Los de Romagnoli, por su parte, contaron con una infinidad de situaciones para poner el 2 a 0 pero las fue dilapidando una a una. Un despeje de Anselmino en la línea, un corte de Giménez en el área y varios ataques mal resueltos fueron demasiado para un equipo al que no le sobra nada.
Y el futbol muchas veces no perdona cuando un equipo erra tanto.
Porque en el entretiempo Martínez metió 3 cambios, mandó algunos titulares a la cancha y en menos de 10 minutos, se llevó puesto a San Lorenzo y le dio vuelta el partido.
Porque desde lo actitudinal, Boca cambio. Salió más metido y con un par de jugadas se puso en ventaja.
Primero con un tiro libre pasado que Anselmino volvió a meter, Giménez aguantó de pecho y tiró una chilena para marcar otro lindo gol como contra Barracas y darle el empate a un local que volvió a golpear rápido.
Porque otra buena jugada entre Anselmino, Giménez y Saracchi terminó en centro del uruguayo, desvío en Cerutti y débil respuesta de Altamirano, la pelota entró mansa en el primer palo y fue el 2 a 1 para Boca.
En ventaja, los de Martínez se afirmaron mejor en la cancha, con Martegani y Zenón creciendo, un Advíncula que empujaba desde el fondo y Giménez y Merentiel que obligaban todo el tiempo.
Por su parte, el segundo gol hundió a San Lorenzo, que sufrió casi lo mismo que sufría Boca en la primera parte, aunque ni la entrada de los titulares lo alcanzaron a rescatar de una derrota que, a cada minuto que pasaba, se le hacía más clara y palpable.
Cerca del final, Anselmino le dio una asistencia genial de 40 metros a Merentiel, que corrió en soledad y definió ante Altamirano, para poner el 3 a 1 y sentenciar la historia.
O al menos eso parecía. Porque casi sobre los 50 minutos, Saracchi bajó a Leguizamón entrando al área, vio la roja y fue penal para San Lorenzo. El mismo Leguizamón se hizo cargo y fue el 2-3 para el visitante, que intentó un empate heroico en la última, pero no fue preciso en el tiro libre.
Fue final y victoria de Boca, que se recuperó tras un par de malos resultados y quiere prenderse en la pelea del torneo, sin descuidar lo que suceda en la semana en su excursión a Belo Horizonte para enfrentar a Cruzeiro por Sudamericana.
Gris panorama para San Lorenzo, que no se puede despegar de los últimos puestos en el torneo local, ya sin Copa Argentina y con una parada más que brava en Copa Libertadores, donde deberá enfrentar a Atlético Mineiro tras haber empatado de local en la ida.

