Boca derrotó a Barracas Central por 3 a 1 en el Estadio Claudio Tapia, por el encuentro postergado de la fecha 12. Milton Giménez (en dos oportunidades) y Miguel Merentiel marcaron para la visita, mientras que Rodrigo Insúa había puesto en ventaja al local, que sufrió la expulsión de Iván Tapia.
Boca jugó un gran segundo tiempo, le dio vuelta el partido a Barracas de visitante y sumó un triunfo valiosísimo para meterse en zona de clasificación directa para la Copa Libertadores y para meterse entre los 8 primeros de su zona.
En un encuentro que comenzó con fricción y que lo arrancó torcido por el golazo de Insúa, el ingreso de Zeballos en el entretiempo le dio la movilidad que necesitaba para enfrentarse a un rival que, con un hombre menos, se replegó y no podía salir de contra.
En el encuentro postergado por el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, Úbeda metió un par de cambios en cuanto al equipo que venia de caer de local ante Belgrano el pasado fin de semana: Delgado por Battaglia (lesionado) y Alarcón por Aguirre (cambio táctico). Enfrente, el duro Barracas de Rubén Insúa, que necesitaba el triunfo para meterse en zona de Sudamericana.
Y el partido arranco a pura fricción. Al minuto, Barrios le dio un golpe a Merentiel, tras un par de forcejeos entre Paredes y Ruiz.
Eso generó otro tumulto entre Paredes y Tapia, donde ambos verían la amarilla. Y minutos después, el mismo Paredes inventó una falta de Tapia y Lamolina (de flojo arbitraje, como de costumbre) compró y expulsó al 23 del local.
Bruera pagó los platos rotos, saliendo para el ingreso de Rosané pero el local se pondría en ventaja desde los pies de Insúa, tras recuperar una pelota en mitad de cancha y sacar un zurdazo furioso que se le coló a Marchesín.
En desventaja y con un hombre mas, Boca se hizo cargo casi en exclusividad de la tenencia de la pelota ante un rival el cual se replegaba bien pero que la cancha se le hacia demasiado larga para sacar algún ataque.
Con demasiado toque al pie, poca movilidad y sin gambeta para romper el cerrojo defensivo del local, al Xeneize le costó muchísimo generar peligro, casi que no pudo hacerlo en todo el primer tiempo.
Sin embargo, para la segunda mitad el ingreso de Zeballos le dio todo lo que le faltaba y lentamente comenzó a construir su victoria.
Primero con un jugada entre Zeballos y Merentiel que terminó en atropello de Giménez entrando al área, remate y gol para marcar el 1 a 1.
Y segundos mas tarde, un gran centro de Barinaga encontró a Giménez solo en el medio del área para marcar de cabeza el 2 a 1, ante la floja respuesta de Ledesma.
El local acusó el golpe y, ya armado para resistir, le costó romper el plan para ir a buscar el empate y terminó pagando jugar casi todo el partido con 10.
Encima, otra gran jugada de Zeballos terminó en desborde y centro atrás para Merentiel, que puso el 3 a 1 para liquidar todo a falta de mas de 20 minutos.
Boca incluso generó chances para marcar algún gol más, pero no pudo con Ledesma o definió mal algunas.
Fue victoria del Xeneize, que se quedó con tres puntos de oro en su doble lucha. Primero por meterse entre los primeros ocho de su zona para luchar por el título, y segundo, para escalar hasta la segunda posición en la tabla anual y ubicarse detrás de Rosario Central para buscar la clasificación directa y no el repechaje, donde quedo River.
En un cierre de torneo que se avecina muy cerrado y donde a Boca le quedan tres partidos muy complejos (Estudiantes en La Plata, River de local y Tigre en Victoria), cada punto sumado vale oro y cada punto perdido cotiza en bolsa para meterse en la Copa, con también la lucha por el campeonato por definirse luego, nada menos.