Boca derrotó a Vélez por 1 a 0, por la fecha 22 del torneo. Gonzalo Morales marcó el único gol del partido. Francisco Ortega, Valentín Gómez y Luis Vázquez fueron expulsados.
Y un día, Boca volvió a ser líder en soledad y nadie lo podrá alcanzar. Aprovechó la caída de Atlético Tucumán y nadie podrá alcanzarlo.
En frente, tuvo a un durísimo Vélez que se cansó de errar situaciones claras de gol y lo terminó pagando en casi la única de peligro que tuvo el Xeneize.
Porque el equipo de Medina jugó uno de sus mejores partidos en el campeonato, pero chocó con todos los problemas que arrastró durante todo el semestre, donde genera mucho, no mete nada y en la primera que tiene en contra, le marcan.
Para Boca, en líneas generales, el partido no distó mucho de los desarrollos de los partidos ante Lanús, Defensa y Justicia, Godoy Cruz o River.
Con un ritmo algo cansino, impreciso en el medio pero sin el peso arriba que acostumbró.
Vélez apretaba en el medio, salía rápido de contra y complicaba al fondo local, que en el ímpetu de tirar el off-side, dejaba espacios.
Así, tuvo dos clarísimas: una de Pratto, que se fue solo y se resbaló, cuando tenía remate o pase a Janson; y otra de Janson, que se fue mano a mano pero su remate se fue muy alto.
De Boca, solo un débil remate de Fabra, tras una gran jugada del colombiano.
En la segunda parte, el dominio de los de Medina se acentuó y crearon una inmensa cantidad de chances, todas y cada una desperdiciadas por los delanteros del Fortín. Asi, Pratto, Janson y Bou fallaron, y Rossi voló para taparle el primero a Seoane.
Y de tanto que lo perdonaron cuando parecía que estaba contra las cuerdas, Boca sacó una mano y noqueó al rival.
Porque tras una insólita perdida visitante tras una lateral a favor, Romero encaró, tiró un centro, Varela recuperó alto y dejó mano a mano a Morales contra Burián y puso el 1-0, tras una floja respuesta del arquero.
Sin embargo, Castro tuvo el empate casi sacando del medio, pero su cabezazo salió al lado del palo, cuando Rossi había calculado mal, en su único error en la noche.
Vélez sintió el golpe y se descontroló. Tanto que Ortega, una de las figuras, metió una patada descalificadora contra Advincula y vio la roja, y en el tumulto, también fueron expulsados Vázquez y Gómez, con Loustau eligiendo dos al azar y sacándose el problema de encima.
Y así, casi sin querer, Boca ganó un partido de campeón y se subió a la punta del torneo en un encuentro que su rival mereció algo más, pero lo dejó con vida y lo terminó pagando, hundiéndose más en el fondo de la tabla.
En Boca, siguen tirando del carro los juveniles delanteros que, ante tantas bajas, sacan la cara y le dan al Xeneize puntos y pasajes a otras instancias. Hoy, el gol de Morales podría valer un campeonato.