Boca e Independiente empataron 2 a 2 por la última fecha del torneo y el Xeneize se consagró campeón del certamen. Pol Fernández y Sebastián Villa marcaron para el local, mientras que Leandro Fernández y Nicolás Vallejo marcaron para el Rojo.
En una definición infartante, con todos con el oído puesto para escuchar que pasaba en la otra cancha, Boca no pudo con Independiente, pero River le dio una mano y aprovechó la derrota de Racing para volver a ser campeón.
En un partido muy parejo, en el que el Rojo dejó todo lo que tenía, el Xeneize no pudo quebrar la resistencia de los de Falcioni pero con el empate le alcanzó para volver a gritar campeón.
Parejo primer tiempo. Con Boca queriendo ser protagonista y manejando la pelota, y con un Rojo más plantado para salir de contra, el trámite se ralentizaba, con poco ritmo y pocas situaciones.
Intentó Pol Fernández con un remate de lejos pero Álvarez (de floja respuesta) la mandó al córner.
No había pasado demasiado cuando, tras una escalada de Rodríguez por izquierda, Advíncula se lo llevó puesto y Herrera sancionó penal.
Leandro Fernández se hizo cargo y ajustó el remate contra un palo para poner el 1-0 y que Rossi no llegara.
Sin embargo, y casi de inmediato, Romero ejecutó un gran tiro libre, Pol Fernández peinó en el primer palo y puso el empate, cerca del final de la primera etapa.
En la segunda parte, y ante la incertidumbre por lo que pasara en Avellaneda, el local salió a apretar y con el ingreso de Villa, se plantó bien arriba y logró el segundo, con un gran tiro libre del colombiano que se clavó en el primer palo de Álvarez.
En ventaja, Boca descansaba con la pelota ante un Rojo que se quedaba sin ideas y encontraba la pelota. Solo en una doble tapada de Rossi ante Cazares pudo llegar al área.
El local dejaba pasar los minutos y llegaba al área pero no lo liquidaba y dejaba a tiro a su rival.
Y así, de la nada, en un córner, Vallejo anticipó a todos y puso el 2 a 2 y complicaba al Xeneize en su título.
Sin embargo, River se lo empataba a Racing en Avellaneda y ayudaba a Boca a consagrarse campeón.
Todo era tensión en la Bombonera porque había penal para la Academia pero Armani le tapaba el remate a Galván y seguía todo igual. Encima, Borja marcaría el 2-1 y definiría todo.
Boca se consagró campeón, en uno de los títulos más significativos para el Xeneize de los últimos años, por la gran presencia de juveniles, por una gran remontada tras un muy mal arranque y reponerse al cambio de técnico casi a mitad de torneo.

