Boca derrotó a Libertad en Paraguay por 2 a 0 en la reanudación de la Copa Libertadores. Eduardo Salvio marcó ambos goles y Antonio Bareiro fue expulsado en el local.
Y un día, tras más de 6 meses de inactividad, sin entrenar otro tanto, con conflictos creados infantilmente entre figuras, con un contagio masivo de coronavirus en sus jugadores y sin Russo en el banco, Boca dio una muestra total de jerarquía, sorprendiendo a propios y extraños y le ganó a Libertad jugando un gran partido, aprovechando sus momentos y neutralizando a su rival, que prácticamente no pateó al arco.
Tras todas las peripecias durante el receso pandémico, el Xeneize tuvo que jugar en Paraguay, no sin polémicas, sin algunos de sus titulares, pero las maquilló muy bien.
Con Salvio y Maroni en las bandas, se plantó atrás, buscando los espacios a las espaldas de los centrales paraguayos que, más que espacios, dejaban hectáreas detrás.
Así, tras una mala salida desde el fondo de Libertad, Salvio robó, encaró, Silva tapó el primer remate, Maroni no pudo en el rebote, pero el mismo Salvio puso el 1-0 apenas comenzado el partido.
Tras el gol se hizo fuerte con la pelota, empezó a manejar los tiempos ante un equipo local que no se le cayó una idea en todo el partido.
Tuvo el 2-0 Tevez y Soldano, pero Silva tapó ambas chances.
En la segunda parte, con el ingreso de Cardona se hizo dueño total del encuentro y desde los pies del colombiano llego la jugada del segundo.
Gran pase del ex-Tijuana para Salvio, que enganchó hacia el medio y clavó el 2-0 con un zurdazo bajo, que Silva no pudo tapar.
Nunca se notó la diferencia de tiempo de entrenamiento, ni que uno llegaba con muchos más partidos a este reinicio de Copa. Nada importó ni nada se vio.
Solo un equipo que, con un gran golpe en la mesa, reafirmó su firme intención de ser protagonista en esta Copa Libertadores.
Hoy demostró que tiene con qué.

Redactor. Leonardo Barrera