Boca emitió un video informativo sobre el estado en el que encontraron el club, haciendo foco sobre tres aspectos principales: la economía, las obras de infraestructuras y temas legales.
Para la parte económica, el actual tesorero de Club, Carlos Montero, comentó algunas situaciones que la actual Comisión tuvo que atravesar, previas a la asunción, como que el ex-presidente Daniel Angelici mandó una carta documento «quejándose y no queriendo rendir cuentas», o que el estudio de abogados del Club de ese momento quería firmar un comunicado que afirmaba que el último balance presentado por la anterior CD «no contenía informaciones falsas o falaces, que el club no estaba involucrado en operaciones sobre lavado de dinero o terrorismo» o que «no hubo fraudes que afectaran a Boca con la comisión directiva involucrada».
Esto sucitó que el club cambiara de estudio.
También especifica que los últimos balances no incluye una deuda de 90 millones de pesos con Corporación Sur S.E., una compañía involucrada en la compra de los terrenos de Casa Amarilla, deuda que si figura en la Justicia, pero no en el club.
Donde tanto Montero como José María Olivares (actual gerente de Legales) coinciden, son en las ventas de Darío Benedetto, Nahitan Nández y el pase de Cristian Pavón. Según Montero, las cuotas de Nández y Benedetto fueron adelantados (por un total de 13 millones de euros) para que los balances dieran favorables ya que, si no, el club tendría una deuda de 9 millones de dólares. Por dicha maniobra, el club habría perdido 750.000 Euros.
Olivares agrega que, por Benedetto, se le pagó a su representante (Cristian Bragarnik) un 10% de la venta que no debía recibir. Dicho porcentaje se haría efectivo solo si el acercaba una oferta del exterior, pero fue modificado para que lo recibiera de cualquier manera. Hecha la venta, Bragarnik renunció al porcentaje, pero le pagaron 100.000 euros igualmente, mientras que 850.000 euros fueron a una empresa holandesa no relacionada al futbol.
En el pase de Pavón, él aclara que se le pagó a Talleres una suma cercana a los US$2.300.000 por una plusvalía que debía recibir solo si el jugador era vendido por más de US$30.000.000. Esto, en su momento, se explicó que fue porque Talleres aun conservaba un porcentaje del pase del jugador y, ante una inminente venta al exterior (que nunca sucedió), Boca quería asegurar la totalidad del pase de Pavón, para no tener que dividir el monto entrante con el club cordobés.
También se hizo mención al supuesto hacker que desvió el pago de la primera cuota del PSG por Leandro Paredes y aclaró que, si bien el dinero aun no apareció, PSG volvió a pagar la cuota.
Por último, el arquitecto Carlos Navarro hizo foco en las obras. Comenta que el Predio de Ezeiza costo $280.000.000 (4 veces más de lo proyectado), pero «las canchas y el playón de estacionamiento se inundaban» y había problemas eléctricos, calefacción y que no había agua caliente en los vestuarios. También el SUM y el salón principal del gimnasio fueron hechos en 60 días, la obra costo $61.000.000 pero ambos «se inundan y presentan fisuras a la vista», que ya fueron solucionadas por esta gestión «por un muy bajo costo y muy rápido».
También agrega que las obras en Casa Amarilla costaron $93.000.000 y fueron tercerizadas, y los drenajes de la Bombonera costaron US$580.000 y aun así se inundaba (cuestión muy criticada en su momento). En resumen, muchos sobreprecios y licitaciones extrañas.
El video terminó con una última frase: «El Club, a través de su gerencia de legales, efectuara en los próximos días las denuncias correspondientes en el marco de las irregularidades que merecen ser investigadas por la justicia».
Al parecer, la pelea recién comienza…
Redactor: Leonardo Barrera