Boca derrotó a Atlético Tucumán por 1 a 0 con gol de Oscar Romero en la Bombonera, por la 1ra fecha del torneo.
Arrancó el nuevo torneo, aunque para Boca parece no haber pasado el tiempo. Para bien y para mal. Jugó un discreto partido, con poco juego y muchas imprecisiones, pero pegó en una contra y se quedó con la victoria ante un Decano que jugó mejor en el primer tiempo pero no aprovechó las que tuvo y en el segundo se quedó sin ideas.
Con solo un refuerzo, Ibarra decidió repetir a grandes rasgos al equipo que terminó siendo campeón. Sin Rossi pero con Romero, sin Rojo pero con Valdez, sin Fabra pero con Sandez y sin Benedetto pero con Orsini.
Con el mismo mediocampo, el Xeneize repitió muchos de los patrones de juego que tuvo durante el pasado torneo. De los buenos y de los malos.
Más de los malos en el primer tiempo, donde se vio superado por un Decano que le tapaba a Varela y Pol, Romero y Ramírez no se asociaban y Villa y Orsini quedaban demasiado aislados del resto.
A Atlético sin embargo le costó generar peligro; solo alguna contra que tomaba mal parada a la defensa local pero sin problemas para Romero, que tuvo algunas salidas dubitativas en centros que cayeron en el área.
En la segunda parte, el Decano se fue quedando. Tuvo una muy clara, tras un error de Sandez, un pase atrás de Estigarribia y una definición de Coronel que le salió al cuerpo de Romero, que terminó tapando el 1-0.
Y con simpleza, Boca abrió el partido. Pelotazo largo de Figal, peinó Orsini para Villa, que desbordó, tiró el centro atrás y Romero entró por el segundo palo para poner el 1-0.
El gol volteó a Atlético, que movió el banco para buscar respuestas pero no las encontró. Si las encontró Ibarra, con las entradas de Langoni y Equi Fernández.
Con el ex-Tigre gano más peso en el medio, soltándose y pisando más el área. También la entrada de Zeballos le dio más picante arriba.
Los de Pusineri intentaron ir pero se quedaron sin ideas y no supieron como entrarle a un Boca que se cerró bien atrás y terminó quedándose con los tres puntos.
Inicio que no pareció inicio sino continuidad para el Xeneize. Con poco y a los tumbos, Boca gana y arranca el año con el pie derecho.

