Los de Hansi Flick ganaron 1-0 en su visita al Signal Iduna Park gracias al gol de Kimmich y le sacaron siete unidades de diferencia al BVB a falta de seis fechas.
Bayern Munich obtuvo este martes una victoria crucial que lo deja muy cerca de su octavo título consecutivo en la Bundesliga. Los dirigidos por Hansi Flick se impusieron 1-0 sobre Borussia Dortmund, su inmediato perseguidor, y le sacaron siete puntos de distancia con 18 unidades que restan jugarse.
En el Signal Iduna Park se vio una primera mitad pareja, con la oportunidad de Erling Haaland a los 2 minutos, que definió con un remate raso mientras Manuel Neuer volvía hacia su lugar; el desenlace tuvo a un defensor visitante con su despeje en la línea para evitar la caída prematura.
A los 10′, Raphael Guerreiro convirtió pero su gol fue anulado a instancias del asistente por fuera de juego. Mientras que Serge Gnabry tuvo su chance a los 20′ aunque, como le sucedió a su rival, un marcador del dueño de casa sacó el balón en la línea.
Más tarde, con el Bayern más asentado, Leon Goretzka tomó la pelota de aire y sacó un remate desde afuera del área, que Roman Bürki despejó con sus puños.
Hasta que a los 39′ desniveló la visita, con una acción colectiva paciente, en la que movieron el balón de un lado a otro y culminó con el sutil remate de Joshua Kimmich, quien lo pinchó desde la puerta del área y entró por encima de Roman Bürki, protagonista de una floja respuesta.
En la segunda mitad, lejos de conformarse con la ventaja, los de Munich salieron en busca de ampliar la cuenta y obligaron a dos intervenciones de Bürki, para tapar un remate de Goretzka y, luego, al desactivar un centro peligroso.
A los 12′ del complemento, una jugada tan clara como polémica: Haaland disparó de zurda y con espacio, pero la pelota se desvió en Jerome Boateng. El tema es que el defensor estaba en el piso y se estiró con su brazo pegado al cuerpo (le pegó en el codo) para desviarlo aún más: aparente penal aunque no fue advertido por las autoridades.
Uno de los momentos que dará que hablar fue la salida de Haaland con una molestia en su pierna derecha, que a los 70′ dejó la cancha sustituido por Giovanni Reyna.
El quedo del equipo visitante sumado a la insistencia de BVB amenazaron con cambiar el resultado y fue Mahmoud Dahoud que el probó los reflejos de Neuer, quien despegó el bombazo y alejó el peligro.
Acto seguido, Robert Lewandowski quiso recordar que se encontraba en cancha y, pese a la escasez de ocasiones, sacudió el poste con un zurdazo que estuvo a punto de liquidar la historia.
Los minutos se diluyeron y los tres puntos del clásico alemán quedaron en manos del Bayern, que salvo una catástrofe en pocas semanas se adjudicará un nuevo título liguero.