El final del partido entre Deportivo Madryn y Deportivo Morón estuvo lejos de ser un cierre normal. Tras la victoria 1-0 del Aurinegro por las semifinales del Reducido, el clima explotó en una fuerte batalla campal que obligó a la rápida intervención del personal policial dentro del Estadio Abel Sastre.
Lo que había comenzado como un simple final tenso terminó derivando, en segundos, en un escenario completamente descontrolado. En el círculo central, jugadores de ambos equipos se vieron envueltos en empujones, insultos y golpes, en medio de un caos que superó cualquier intento de calma.
La policía ingresó al campo de juego para intentar separar a los futbolistas, pero la reacción de los dos bandos fue igual de hostil. La tensión creció y la situación se prolongó por varios minutos, generando desconcierto tanto en los hinchas como en las autoridades presentes.
El origen del conflicto
La chispa se encendió inmediatamente después del pitazo final. Futbolistas del Gallo se abalanzaron sobre el árbitro para reclamar por lo que consideraron un arbitraje polémico y perjudicial, señalando varias decisiones que —según ellos— habrían favorecido al club local. Entre protestas airadas y discusiones subidas de tono, el malestar se propagó rápidamente y derivó en los incidentes que marcaron el cierre de la tarde.
El cruce de los futbolistas de Deportivo Morón con la policía en Puerto Madryn.
— DSPORTS (@DSports) November 16, 2025
El local ganó 1-0 y avanzó a la final del Reducido de la Primera Nacional. #AscensoEnDSPORTS pic.twitter.com/7Q08c4jJid