Alejandro Domínguez oficializó en la previa de la final de la Libertadores que el mítico escenario colombiano albergará, por primera vez, la definición de la Sudamericana en el formato de final única.
En horas de la tarde llegó la confirmación que Colombia esperaba desde hace años. El Estadio Metropolitano de Barranquilla fue elegido por la Conmebol como sede de la final de la Copa Sudamericana 2026, una decisión que coloca a uno de los templos futboleros más emblemáticos del continente en el centro de la escena internacional.
El anuncio fue realizado por el presidente del organismo, Alejandro Domínguez, durante una reunión previa a la final de la Copa Libertadores que se disputará mañana. Allí, en un clima de definiciones y planificación para el futuro inmediato del fútbol sudamericano, Domínguez oficializó que la gran final de la Sudamericana viajará por primera vez a suelo colombiano bajo el formato de partido único.
Para Barranquilla, la designación no solo es un reconocimiento a su infraestructura y tradición futbolística, sino también una oportunidad para mostrar al continente la mística del Metropolitano, un estadio ligado históricamente a grandes gestas de la selección cafetera.
Conmebol continúa así su política de rotar las sedes y expandir la presencia de sus finales a nuevos territorios. Y en 2026, será Barranquilla la ciudad encargada de recibir a miles de hinchas y de vestir el escenario para una noche que promete quedar en la memoria del fútbol sudamericano.