Barracas Central derrotó por 3 a 1 a Villa Dálmine en Campana y jugará la final por el primer ascenso a la máxima categoría del futbol argentino. Dylan Glaby, Juan Manuel Vázquez y Enzo Ybáñez marcaron para la visita, mientras que Francisco Nouet descontó para el local.
El equipo de De Paoli se quedó con un partido muy duro, también con la Zona B y jugará para ascender a la Liga Profesional, a la espera de su rival que saldrá de Tigre, San Martin de Tucumán, Quilmes o Almirante Brown.
Buen primer tiempo de los de De Paoli, siempre superiores a Dálmine, haciendo bien ancha la cancha y complicando a la defensa local.
Fue erigiendo como figura a Bilbao, que tapó chances clarísimas ante González, Buter y Valenzuela. Sin embargo, tanto fue que terminó logrando abrir el marcador.
Córner y centro de Valenzuela desde la izquierda y cabezazo goleador de Glaby en el primer palo para poner el 1-0 y darle tranquilidad a un Guapo que, por momentos, sentía la presión.
Del local en ataque, muy poco. Solo algún remate de Nouet y alguna contra mal resuelta. Demasiado poco. Y seguiría así en la segunda etapa.
Para colmo de males, un horror de Cabrera le dio el segundo a la visita. El central quiso salir jugando, se cayó, perdió la pelota y en la contra, Vázquez puso el 2-0, comenzando a sentenciar una historia que pintaba complicada desde el principio.
Con el correr de los minutos, De Paoli fue cuidando jugadores para la final, como Valenzuela y Vázquez, pero también se fue quedando sin futbol; mientras que los cambios en el local le dieron algo más de ímpetu y empezó a complicar a un Guapo que se confió demasiado.
Avisó el local con un remate de Díaz clarísimo pero que se fue desviado.
A falta de 15, D’Angelo tiró el centro pasado y Nouet, solo por el segundo palo, descontó para darle emoción al final y algo de esperanza a los competidores de Barracas, Ferro e Independiente de Mendoza.
Enseguida, Nouet volvió a exigir a Gagliardo que tuvo que tapar un fuerte remate del 11 de Dálmine.
Sin embargo, se fue quedando sin tiempo y solo empujaba pero sin futbol ni ideas.
El partido se fue consumiendo y el local no supo qué hacer. Encima, en otra jugada repleta de rebotes, Ybáñez quedó solo y puso el 3-1 para terminar de sellar el resultado.
Victoria, grupo y final para Barracas, que ahora deberá esperar rival para definir si hace historia y se mete en la máxima categoría del fútbol argentino.