Barcelona igualó sin goles ante Benfica en casa y ahora deberá buscar la clasificación a los octavos de final de la UEFA Champions League en la última fecha, cuando visite a Bayern Munich.
El conjunto de Xavi, que había debutado con una victoria en el derbi frente a Espanyol, fue claramente superior y contó con la mayoría de las situaciones de gol, pero pagó muy caro la falta de contundencia.
El equipo visitante llegó al Camp Nou sabiendo que el empate no era un mal resultado, por lo que desde el arranque le cedió el protagonismo al local, que terminó con el 61% de la posesión de la pelota y el doble de remates que su rival.
Xavi intentó encontrar más profundidad y desequilibrio individual con el ingreso de Ousmane Dembelé, quien entró a los 20 minutos del segundo tiempo y generó peligro, pero no estuvo fino en la resolución de las jugadas al igual que sus compañeros.
Ya en el tramo final del encuentro, con Barça totalmente jugado en ataque, incluido Gerard Piqué como centrodelantero, el club portugués tuvo un contragolpe inmejorable para ganarlo. Sin embargo, el recién ingresado Haris Seferovic le erró al arco cuando ya había dejado en el camino a Marc-André ter Stegen.
Más allá del 0-0, los hinchas del combinado catalán tienen motivos para entusiasmarse con la llegada del nuevo entrenador, cuya impronta ya se puede apreciar. Barcelona tiene que ganar en la última fecha en Alemania para no depender del cruce entre Benfica y Dinamo Kiev en Lisboa.