Barcelona derrotó por 1 a 0 a Espanyol de Barcelona, con gol de Luis Suarez y se puso a un punto de Real Madrid. La visita descendió a Segunda División.
El Barca la pasó mal de local ante el último y sufrió de más, pero pudo sacar adelante un partido complejo, se puso a tiro del Real (con un partido más) y mandó al descenso a su clásico regional.
Después de una victoria ante Villarreal que pareció dejar buenas sensaciones y algunas sociedades prometedoras, los de Setién volvieron a caer en su lentitud y su juego lento y predecible ante un rival que, no solo que estaba al borde del descenso, sino que no gana en el Camp Nou hace mas de 11 años. Y así y todo, se las arregló para complicar al local y podría haberse llevado algo más.
Tanto que las chances más claras de todo el primer tiempo fueron de la visita.
Raúl De Tomás se perdió un mano a mano con Ter Stegen, Didac Vida tuvo otro remate que se desvió en Pique, y la más clara, tras un desborde de De Tomás, la pelota le rebotó a Lenglet, que casi genera un gol en contra y, tras la tapada de Ter Stegen, el remate de Embarba dio en el palo.
Era más el último en la casa del segundo que, con un Messi algo apagado, no tuvo juego ni sorpresa.
Solo un tiro libre del 10 que se fue cerca y una buena asistencia de Griezmann a Suarez, que tardó mucho y le taparon el remate. Muy poco para un equipo con la calidad de jugadores que tiene.
En la segunda parte, a los 2 minutos Ansu Fati (recién ingresado) fue expulsado por una fuerte entrada.
Se avizoraba un partido completamente diferente pero, solo 2 minutos después, también fue expulsado Pol Lozano vía VAR, tras un planchazo a Pique.
Y para colmo de males, llegó el gol del Barcelona.
Desborde de Griezmann, taco para Messi, rebote y Suarez puso el 1-0, casi desde el punto penal.
Con la ventaja, el local se soltó, mostrando algunos buenos momentos, con un Griezmann mejorado respecto a partidos anteriores, entendiéndose mejor con Messi.
Tras el gol, Barcelona tuvo una gran cantidad de contras donde encontraba a la visita mal parada, pero no pudo definirlo. El argentino tuvo el 2-0 de volea, pero una fantástica tapada de Diego López le ahogó el grito.
Ante la cercanía en el resultado y el hecho de que con la derrota estaba descendiendo, Espanyol hizo un último intento de estirar su agonía a través de pelotas paradas, pero no tuvo la precisión para llegarle a Ter Stegen y terminó de sellar su pasaje a la Segunda División española.
Barcelona ganó, pero volvió a no jugar bien y sufrió ante el último equipo. Lo que parecían casos aislados terminan siendo un patrón. Aún a la espera de que el Madrid pierda puntos, parece complicado de que esta liga se le escape. Y no solo España empieza a escapársele. A este ritmo, también Europa se ve lejano.
Redactor: Leonardo Barrera

