Banfield derrotó a Boca por 1 a 0 en el Florencio Sola, por la 7ma fecha del torneo. Aarón Quirós marcó el único gol del encuentro. Sergio Romero le tapó un penal a Andrés Chávez.
En un flojo partido Xeneize, Boca cayó en su visita al sur ante el último de la tabla. Banfield jugó un gran primer tiempo y sacó la ventaja merecida, aunque se replegó demasiado en la segunda parte y quedó a merced de lo que pudiera hacer la visita que, aunque tuvo mucho la pelota, no supo qué hacer con ella.
Repitió equipo Ibarra, tras lo que había sido empate en cero ante Defensa y Justicia pero que había dejado buenos momentos del Xeneize. Sin embargo, se repitieron varios rendimientos bajos y lo terminó sintiendo.
El Taladro, último y todavía sin victorias en el torneo, salió mejor, presionando bien arriba a un Boca inconexo, de pocas luces y muchos espacios.
Con una mitad de cancha que no se sintió cómoda en ningún momento, el Xeneize sufría y se veía superado ante los volantes locales, que lo apretaban contra Romero.
En un desborde por derecha, Valdez pifió un rechazo en el área, bajó a Bisanz y Mastrángelo dio penal. Chávez se hizo cargo pero Chiquito Romero volvió a hacerse grande y tapó el remate y también el rebote a Giménez.
Sin embargo, un rato más tarde, un gran centro desde el córner de Alemán encontró a Quirós, que conectó de cabeza en el área chica y puso el 1-0.
Tras el gol, Boca no tuvo respuesta y le costó todo. No podía recuperar la pelota y cuando lo lograba, no sabía qué hacer con ella. Solo tuvo una jugada de peligro, tras una floja salida de Cambeses y un remate de Valdez que corrigió y tapó el arquero. Banfield pudo ponerse 2-0, pero chocó contra Romero y contra el palo en un remate de Coronel.
En la segunda parte, Ibarra metió un doble cambio. Afuera Romero y Pol, adentro Equi y Medina. Con más peso en el medio, Boca creció y empezó a manejar con más criterio la pelota, aunque le costó generar peligro ante un Banfield que se fue metiendo cada vez más atrás.
Los ingresos de Merentiel y Briasco no alcanzaron para inquietar a Cambeses y muchos ataques terminaban en remates desde afuera del área que se perdían por el fondo.
El local agotó demasiado rápido los cambios (por dos lesiones) y tuvo que aguantar en el borde de su área.
La más clara que pudo generar fue por un desborde de Villa (en casi la única intervención positiva del colombiano en el partido): pasó a Coronel y tocó atrás para Langoni, pero el remate se fue por encima del travesaño. Muy poco para un equipo que juega con 3 delanteros, un enganche y laterales muy ofensivos, pero que por momentos se pierde en la cancha.
Fue derrota para el Xeneize, que perdió la chance de descontarle puntos a San Lorenzo y cayó en el sur.
Con varios rendimientos individuales flojos que se repiten en el tiempo y que terminan impactando en el equipo (Fabra, Pol Fernández o Villa, para citar algún ejemplo), será decisión de Ibarra si los sigue manteniendo o mete el volantazo necesario para darle continuidad a varios de los que vienen rindiendo desde el banco.

