El entrenador del Ciclón habló en conferencia de prensa luego de la caída ante Racing y se mostró dolido por el resultado. También respaldó a los juveniles y defendió a Andrés Vombergar, uno de los más cuestionados por la hinchada.
Damián Ayude no ocultó su frustración tras la derrota de San Lorenzo frente a Racing. El técnico admitió el mal momento del equipo, destacó la entrega de los juveniles y pidió tranquilidad para los futbolistas en medio de la difícil coyuntura que atraviesa el club.
“Siento dolor, obviamente. Como siempre, queríamos hacer un buen partido, ganar; y perder no nos gusta. Veníamos de un empate y siempre es feo irse con las manos vacías. Estamos tristes, pese a que sabíamos que nos encontraríamos con un gran rival”, expresó.
Con respecto al rendimiento, el entrenador reconoció: “Siempre que se pierde es difícil encontrar algo positivo. Cuando se pierde, se ve todo un poquito más oscuro. Positivo es siempre ver que juegan los chicos del club; que continúan teniendo minutos. Después, no mucho más. Terminamos con jugadores tocados…”.
Ayude evitó referirse a cuestiones dirigenciales y se centró en lo deportivo: “No hablé. No me corresponde decidir sobre otras cuestiones que no sean lo futbolístico. Y tampoco me meto en la política del club. Ya van varios meses de todo esto; vengo a hablar del partido. Más que nadie sé que los futbolistas necesitan tranquilidad. Porque son los que salen a jugar, los que nos representan… Hay muchos chicos y siempre dije que hay que cuidarlos y comprenderlos. De mi parte, solamente pido que ellos estén tranquilos”.
Por último, defendió a Andrés Vombergar, delantero cuestionado por los hinchas: “Todos los que están en el plantel tienen chances de jugar. En el partido de hoy, no brillamos. Nuestro mejor partido ha sido ante Vélez; nosotros sabemos que somos un equipo al que todo le cuesta. Que jugamos a cortar y correr. El trabajo que hace Andrés es complejo y, además, hay que agregar que nuestra construcción de juego tampoco le permite a él quedar mano a mano con el arco rival. Entonces, a veces él recibe mucha crítica. Pero él supo entender cuándo no le ha tocado jugar; sigue siendo un ejemplo como compañero y adentro del vestuario y en los entrenamientos. Nosotros se lo valoramos. Entiendo, de igual modo, que la gente se impaciente con él, porque solo se ve una parte, pero nosotros analizamos otros puntos también”.