El entrenador fue autocrítico luego del 0-1 ante Huracán, reconoció errores puntuales y remarcó el impacto anímico que tiene perder un partido de esta magnitud.
Damián Ayude analizó en conferencia de prensa la derrota en el clásico frente a Huracán y dejó en claro el golpe que significó el resultado, tanto en lo personal como para el grupo. Sin rodeos, el DT expresó su frustración por no poder quedarse con un partido clave desde lo emocional.
“Me preocupa no ganar, me duele y me molesta no ganar un clásico. Desde el parado táctico, buscamos la mejor manera para ganar”, aseguró Ayude, quien explicó que el planteo estuvo enfocado en competir y encontrar caminos hacia el triunfo, aunque el desarrollo no fue el esperado.
El entrenador describió el encuentro como trabado y con pocas luces desde lo futbolístico: “El partido fue muy friccionado y físico. Muy difícil de mirar”, sintetizó, marcando las complicaciones que tuvo el juego para fluir.
En cuanto a la autocrítica, Ayude fue claro y directo: “La autocrítica es el dolor de perder el clásico. Sabemos lo que significa para nosotros y para nuestra gente”. En esa línea, puso el foco en la jugada que terminó definiendo el encuentro: “El gol es una distracción de un lateral, no puede suceder algo así. Después, el centro es preciso y Huracán lo terminó aprovechando”.
Con el resultado consumado, el DT dejó en evidencia la bronca interna y la necesidad de corregir errores, sobre todo en partidos de esta magnitud, donde los detalles marcan la diferencia y el impacto trasciende lo meramente deportivo.