Tras la goleada de Porto sobre Brujas, Atlético de Madrid llegó al Wanda Metropolitano con la obligación de ganar, para seguir con vida en la UEFA Champions League. Pues, frente a la presión, no pudo hacerse fuerte y empató con Bayer Leverkusen por 2-2, lo que no le alcanzó para conservar las posibilidades de pasar a octavos de final.
El Colchonero, que contó con las presencias del uruguayo José María Giménez y los argentinos Nahuel Molina y Ángel Correa, trató de tomar la iniciativa en el partido. Sin embargo, encontró a un cuadro alemán, con presencia sudamericana en su once, de la mano del ecuatoriano Piero Hincapié, ordenado y dispuesto a complicarlo desde el arranque.
Fue así que, mediante su actitud suelta, que los dirigidos por Xabi Alonso dieron el golpe en tan solo nueve minutos de juego. Tras una salida fallida de Antoine Griezmann, por la izquierda, la visita necesitó de la recuperación y un par de toques para que Moussa Diaby, dentro del área, defina con un firme tiro colocado.
Este tanto fue suficiente para despertar la reacción del equipo español, que intentó la igualdad a través de Correa. Pero fue a los 22′, cuando consiguió emparejar el resultado: Yannick Carrasco recibió en la puerta del área y sacó un preciso disparo al rincón izquierdo.
Con el gol del atacante belga, las esperanzas del Atleti se encendieron, aunque solo por unos instantes. Es que los teutones las apagaron al minuto 29, después de que Callum Hudson-Odoi les devolviera la ventaja con un remate raso y proveniente de un quite de Nadiem Amiri a Angelito, tras un error cerca de su área.
Hacia el descanso, el conjunto de Diego Simeone pasó por sustos, pero logró recomponerse para el segundo tiempo. Y lo hizo con fuerza, ya que, a los 50′, empató nuevamente y gracias a un gran gol del argentino Rodrigo De Paul, quien necesitó de pocos minutos en cancha para convertir con un tiro lejano y a la esquina derecha.
A partir de la igualdad, los Rojiblancos terminaron de volcar el juego a campo contrario, ante su insistencia por la victoria. Tanto Griezmann como Carrasco fueron los que más generaron para conseguir la remontada, aunque les faltó eficacia. El Leverkusen también intentó de contragolpe y dio avisos a través de Diaby y Jeremie Frimpong.
Frente a un reloj consumiendo, las vías se le cerraron al Atlético. Aunque, en un final increíble, hubo tiempo para un milagro. Después de un córner y posterior pitazo final del árbitro, se detectó una mano de Hincapié, dentro del área, a instancias del VAR. Los equipos regresaron al campo, pero Carrasco no pudo superar a Lukas Hradecky, mientras que Saúl Ñíguez impactó al travesaño y Reinildo no pudo aprovechar el rebote.
De esta manera, quedó fuera de la Champions y ahora solo le queda pelear por acceder a 16avos de final de la Europa League. Con cinco unidades, desde el tercer puesto, y una por encima de los alemanes, buscará este premio consuelo en la última fecha del Grupo B, contra Porto.