En el Emirates Stadium y por la 17ª jornada de la Premier League, Arsenal reaccionó a tiempo para lograr la remontada y vencer a West Ham United por 3-1.
Los locales manejaron más del 70% de la posesión de la pelota en la primera parte, pero se fueron al descanso en desventaja. A los 23′, el árbitro Michael Oliver cobró la pena máxima por un leve contacto de William Saliba sobre Jarrod Bowen y Said Benrahma cambió el penal por gol.
Pese a que dominaron la tenencia del balón, es cierto que los dirigidos por Mikel Arteta no fueron capaces de generar situaciones claras para convertir. La visita se refugió con muchos jugadores cerca de su arco y no permitió que el rival atacara con profundidad.
Sin embargo, en el inicio del complemento Arsenal revirtió el marcador en una ráfaga de cinco minutos: a los 53′, Bukayo Saka se encontró en el área con un desviado remate de Martin Odegaard y definió con frialdad al quedar cara a cara con Lukasz Fabianski.
Y a los 58′, Gabriel Martinelli coronó una excelente jugada colectiva por el carril izquierdo, desde donde sacó un disparo al primer palo que sorprendió a Fabianski, de floja respuesta.
Los Hammers sintieron el impacto y no pudieron hacer pie durante el resto del partido. Con un golazo, Arsenal liquidó el pleito a los 69′, cuando Odegaard asistió a Eddie Nketiah, quien giró y desenfundó un derechazo cruzado que fue inalcanzable para el arquero.
En el tramo final del encuentro, el conjunto local estuvo más cerca de extender la diferencia que el equipo visitante de achicarla. Odegaard, con tres tiros de zurda, contó con las mejores oportunidades, pero no estuvo fino en la resolución.
Con este resultado, los de Arteta se consolidaron en la cima de la tabla de posiciones con 40 puntos, ocho más que Manchester City, que el miércoles visitará a Leeds United. West Ham, por su parte, suma apenas 14 unidades y está 16º, al borde de la zona de descenso.